Esto es todo lo que debes saber acerca de la gastritis

Por DPA

El enojo y el estrés pueden hacer tanto daño al estómago como beber demasiado alcohol o café, y puede reflejarse en distintas molestias como náuseas, dolores en la parte superior del abdomen o un malestar generalizado. A veces también se sufren problemas de digestión o diarreas. Este tipo de síntomas indican una gastritis, que no consiste en otra cosa que una inflamación de la mucosa del estómago.

La mayoría de las veces los afectados van a la farmacia, compran un medicamento sin receta y lo toman. En muchas ocasiones alcanza con eso. Pero si las molestias persisten por más de dos semanas o aparecen de repente, hay que ir al médico.

El médico probablemente haga preguntas acerca de los hábitos alimenticios del paciente y su rutina, y analizará el abdomen con ultrasonido. Para estar completamente seguro, es posible que indique una gastroscopía, que consiste en ubicar un endoscopio (un pequeño tubo flexible con una cámara y luz) dentro del estómago y duodeno para buscar anormalidades.

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En general, se busca diferenciar entre una gastritis aguda y una crónica. La aguda es provocada por el alcohol o determinados medicamentos y suele durar poco. La gastritis crónica es distinta: al principio no presenta síntomas, pero se va desarrollando silenciosamente. Las señales de alarma pueden ser, además de los dolores de estómago, flatulencias, mal aliento y una sensación de empacho. Las gastritis crónicas se dividen en tipo A, B y C. Las más frecuentes son las de tipo B y son provocadas por una bacteria del estómago que se llama Helicobacter pylori.

Muchas veces la bacteria no genera problemas o daños. Sin embargo, también puede ser que debilite el sistema de defensa del estómago e infecte su mucosa. Si no se trata, puede provocar desde úlceras hasta cáncer de estómago. La bacteria suele combatirse con antibióticos que se toman durante una o dos semanas en promedio.

La gastritis de tipo A es menos común. Se trata de un defecto inmunológico que tiene como consecuencia que los anticuerpos atacan la mucosa del estómago. Dependiendo del caso, se pueden recetar medicamentos que moderen los efectos de los ácidos gástricos.

Las gastritis de tipo C suelen estar provocadas por una inflamación química que se genera, por ejemplo, por la toma de analgésicos. Quien toma este tipo de medicamentos muy a menudo debería consultarlo con su médico.

Las personas que tienen cambios avanzados en sus mucosas deberían someterse a controles periódicos ya que, en determinadas circunstancias, pueden tener un mayor riesgo de sufrir de cáncer de estómago. Cuanto antes se detecten los tumores, mayores son las posibilidades de sanación. También se pueden emprender algunas medidas preventivas: menos estrés, más comidas bajas en grasas y varias ingestas pequeñas al día en vez de pocas y grandes.