El alimento que tienes en tu casa y que no sabes lo bueno que es para cuidar la línea

Es un mito que en esta temporada necesitamos alimentos más "energéticos" para combatir el frío; lo que se recomienda es que sean de alto valor nutritivo y pocas calorías, como las legumbres.

Por: Alexandra Gallegos A.
Las legumbres son tan completas nutricionalmente que al agregarles cereales como arroz, fideos o mote, se logra una proteína tan buena como la de la carne. A su vez tienen un bajo contenido graso, por lo que se recomienda no adicionar carnes ni embutidos. De hecho, ¿sabías que un plato legumbres cocidas (1 ½ taza) es como comer un plato de carne con arroz, pero con muchas más vitaminas, minerales y fibra? Según explica Paulina Hernández, nutricionista y jefa del programa Vivir Bien de Sodexo, "son un alimento importante dentro de nuestra dieta por poseer, por ejemplo, un gran aporte de potasio, lo que ayuda a controlar la presión sanguínea y disminuir el riesgo de padecer cálculos biliares. Debiesen consumirse mínimo dos veces por semana".

MÁS: Personal trainer nos da consejos infalibles para combatir la celulitis

Todas ellas nos aportan hidratos de carbono, proteínas (son los vegetales con mayor contenido proteico), hierro y vitaminas del grupo B; contienen calcio, pero en menor cantidad que los lácteos y de dificil absorción; tienen bajo porcentaje de grasas, y las que tienen son del tipo insaturadas; no contienen colesterol, y por su aporte de fibras facilitan el tránsito intestinal evitando el estreñimiento.

Las más comunes
Lentejas: Las más conocidas y consumidas son las pequeñas, de color pardo rojizo. También hay unas un poco más grandes y de color más claro; en Chile las menos conocidas son las rojas de la India. Aportan hidratos de carbono, proteínas, fibras, vitaminas del grupo B y hierro. Aunque no es necesario remojarlas antes de cocinarlas, hacerlo durante una o dos horas acelera su cocción. Para facilitar su digestión conviene añadir al agua de cocción laurel, perejil, romero, hinojo, salvia o tomillo.

Porotos. Existe una amplia variedad, de distintos colores, tamaños y nombres. Burro, tórtola, pallares, mantequilla, sapito, hallado, español, negro, etcétera. Son fuente de proteínas, hidratos de carbono, hierro y zinc. Siempre deben remojarse durante varias horas antes de su cocción.

Garbanzos: De color amarillento, aportan hidratos de carbono, fibras y magnesio. Deben ser remojados durante 12 horas en agua caliente y cocidos a fuego lento partiendo de agua tibia en vez de fría, para evitar que se endurezcan. Como en el caso de las lentejas, resultan más fáciles de digerir si se le añade al agua de cocción hierbas aromáticas. Ideales para guisos, el puré de garbanzos es un típico plato de la comida árabe.

MÁS: La dieta de Shakira para tener un vientre plano

Arvejas: Verdes y redondas, podemos conseguirlas secas (que deben remojarse antes de la cocción), partidas, frescas, congeladas o listas para su consumo. Contienen hidratos de carbono, hierro, fósforo, vitaminas del grupo B y fibras.

Habas: También hay secas, congeladas o frescas, y aportan hidratos de carbono, proteínas, fósforo, hierro y magnesio, nutrientes que se encuentran en mayor proporción en las habas secas que en las frescas. Tambien contienen vitaminas del grupo B y fibras.
En la cocina oriental es habitual su consumo en forma de harina.

DESCUBRE MÁS:

 

Y EN IMÁGENES:

Imagen foto_00000016