En el Día de la Tierra, cómo conectarte con tu propia naturaleza

No hay excusas: sólo tienes que recordar que eres un humano igual que todos y que la felicidad está dentro de ti y junto a la naturaleza.

Hoy celebramos el Día Internacional de la Tierra y además de ser un momento para reflexionar sobre cómo vivimos y la forma en la que nos relacionamos con el medio ambiente, también es una buena instancia para tomar conciencia sobre cómo nos sentimos con nosotros mismos.

Existen muchas teorías que afirman que los seres humanos que están conectados con la naturaleza son más felices, por ejemplo, la de los investigadores William Sullivan y FrancesKuo, de la Universidad de Illinois.

Ellos han analizado la conexión que existe entre el bienestar y el entorno, y han concluido que las personas que viven en zonas urbanas sin áreas verdes visibles tienden a ser más agresivas e irritables. Al contrario, las personas que sí están en contacto con la naturaleza o que pueden acceder a ella diariamente muestran más tolerancia y gratitud en sus vidas.

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(cc) Pixabay

La vida diaria suele exigirnos mucho, y eso es en parte lo que provoca que nos olvidemos de lo importante que es volver a nuestras raíces. Con raíces, hablamos de esa característica en común que tenemos con el resto del Universo, con los animales, plantas y el agua: ser parte de un todo.

Para volver a tu centro, debes tener claro que eres igual que los otros humanos y que tu lugar en esta Tierra te fue asignado por algo, porque vales la pena y porque tienes alguna misión que puede que no descubras explícitamente, pero que en algún momento se revelará ante ti.

No te sientas superior a nada: eso sólo provoca sufrimiento y destrucción a tu alrededor. La crisis medioambiental que estamos viviendo actualmente es justamente por eso; por el afán que tienen algunos seres humanos de creerse dueños de la Tierra, siendo que en realidad son sólo una parte de ella.

Abraza un árbol, siente esa nobleza y esa energía positiva que te regala. No importa que los demás te miren raro, disfrútalo. Acuéstate en el pasto y mira lo lindo del cielo. Si vives cerca del mar, tócalo, hunde tus manos en él. Pasa tiempo con tus mascotas: son incondicionales y la muestra más cercana del amor que podemos obtener de la naturaleza.

¡Ama tu alrededor y agradece!