Hidratación para mejorar tu digestión, absorber nutrientes ¡Y mucho más!

Esta semana la nutricionista y académica de la Universidad Mayor, María José Jara, nos habla de todos los beneficios que tiene el agua en nuestro organismo.

Presentado por:

 Imagen foto_00000017

El rendimiento en la realización de tareas tanto físicas como mentales puede verse afectado negativamente por el calor y la deshidratación.

El agua es fundamental para que el organismo funcione de manera adecuada. Es el principal componente del cuerpo humano, representando aproximadamente el 60% del peso en hombres y un 50-55% en mujeres, debido a su proporción más alta de grasa corporal.

El cerebro y los músculos son aproximadamente un 75% agua, la sangre y los riñones un 81%, el hígado un 71%, los huesos un 22% y el tejido adiposo un 20%.

Más: Beneficios de la risa: emociones saludables

El agua en nuestro organismo cumple importantes funciones:

-Participa en la regulación de la temperatura corporal mediante la redistribución del calor desde tejidos activos hasta la piel y en el enfriamiento del cuerpo a través del sudor.

-Realiza el transporte de nutrientes (hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, minerales, etc.) a las células por ser el principal componente de la sangre. Así, las células son capaces de producir la energía necesaria para el funcionamiento del cuerpo. Además, la hidratación facilita la eliminación de sustancias de deshecho de las células producidos en los procesos metabólicos, permitiendo una adecuada función química celular.

-La hidratación es fundamental para la digestión y absorción de nutrientes provenientes de la comida. Una hidratación insuficiente hará que el proceso digestivo sea más lento y una mala hidratación crónica puede producir estreñimiento, ya que se enlentece la velocidad del paso de las heces a través del tracto intestinal.

-Una adecuada hidratación ayuda a humedecer los tejidos y a preservar la elasticidad, suavidad y color de la piel que constituye una barrera contra agentes patógenos y contribuye a prevenir el desarrollo de procesos infecciosos y alérgicos.

– Participa en la lubricación de las articulaciones y protege órganos como el cerebro.
El cuerpo no reserva agua, por lo que es muy importante ingerirla diariamente, con el fin de reponer las constantes pérdidas y cuya cantidad es variable y depende de la edad, el tamaño corporal, el nivel de actividad física, el estado de salud y las condiciones medioambientales.

Más: ¡Cuidado! Las perlas herbales para desintoxicar la vagina podrían ponerte en peligro

¿Cuándo estamos deshidratados?

Se estima que el cuerpo elimina aproximadamente 1,2 litros al día, a través del sudor, orina y deposiciones principalmente. La manera más básica que tenemos para regular la ingesta de agua es la sed, pero cuando aparece la señal de sed nuestro organismo ya se encuentra levemente deshidratado, por lo que debemos hidratarnos, aunque no tengamos sed.

El "Institute of Medicine" de EE.UU. y Canadá declara que para individuos a partir de 19 años, corresponde a una ingesta diaria media de líquidos (agua y otras bebidas) de 3,0 litros en los hombres y 2,2 litros en las mujeres.

La deshidratación ocurre cuando el cuerpo pierde más agua de la que ingiere es decir cuando el balance hídrico es negativo, está desplazado hacia la pérdida de agua. A menudo se acompaña de alteraciones en el balance de sales minerales o de electrolitos del cuerpo, especialmente de sodio y potasio.

Una deshidratación leve (pérdida de agua que lleva a la reducción de peso de un 1 o 2 %), produce alteraciones en el organismo y una deshidratación mayor a esta puede hasta causar la muerte. Se ha asociado deshidratación leve a la aparición de diferentes enfermedades, a disminución de la capacidad de concentración, del rendimiento cognitivo y físico y alteraciones del ánimo, entre otras complicaciones. Deshidrataciones crónicas se han asociado a urolitiasis e infecciones del tracto urinario.

Más: Rutina fitness: ejercicios para fortalecer y aumentar tus glúteos

¿Cómo mantenernos hidratados siempre?

El aporte hídrico diario procede de alimentos sólidos en un 20-30%, y de bebidas y agua en un 70-80%. De hecho, la recomendación de beber diariamente de 8 a 10 vasos de líquido incluye bebidas y alimentos húmedos, así como agua.

Todos los alimentos sólidos contienen agua. Por ejemplo, el contenido hídrico de la mayoría de las frutas y verduras es del 85 %, mientras que el arroz y las pastas contienen alrededor de un 70% de agua. Los alimentos secos, como las galletas, contienen alrededor de un 5 % de agua. Los alimentos a base de agua, como las sopas y los helados, contribuyen también al aporte hídrico.

Bebidas como el café y el té, que contienen cafeína, poseen efectos diuréticos transitorios, pero esto no afecta la hidratación ya que es mayor su aporte de líquido que su efecto diurético. Las bebidas alcohólicas tienen un efecto diurético alto y podrían tener efectos perniciosos en términos de hidratación, según las cantidades consumidas.

Sin duda, la mejor opción para hidratarnos es el agua, pero una alimentación saludable sugiere que todos los alimentos y bebidas tienen su lugar en el marco de una alimentación equilibrada. Lo importante es consumir alimentos/bebidas con moderación, en las porciones adecuadas, equilibrando el aporte energético y el gasto energético a través del ejercicio físico. La elección debe ser informada y en base a tus necesidades.

Más en fotos:

El abdomen que siempre quisiste en 5 pasos y sin ejercicios extras

Include SSI

Más en video:

Rutina fitness: ejercicios para reafirmar busto