6 placeres simples y gratuitos que podemos disfrutar siempre

Todo se trata de motivar a nuestro cerebro para que libere esas hormonas que nos hacen sentir una felicidad intensa. ¿Qué estás esperando?

En gustos no hay nada escrito. Puede que para algunas personas los placeres de la vida se basen en cosas totalmente distintas a lo que otros disfrutan experimentar; cada uno decide qué le genera esa sensación de bienestar que siempre queremos repetir.

El placer es simple. No siempre tiene que ver con cosas elaboradas o con grandes ostentaciones. Hay detalles, cosas cotidianas, pequeños gestos que nos llenan de felicidad y relajo, que no requieren de dinero o de viajes costosos a lugares paradisíacos.

Todo se trata de motivar a nuestro cerebro para que libere esas hormonas que nos hacen sentir tan bien: serotonina, endorfina y dopamina. El placer no sólo tiene que ver con lo sexual, también podemos experimentar sensaciones de bienestar que provienen de otras actividades. A continuación, te dejamos algunos ejemplos de esas cosas y momentos placenteros que deberíamos valorar más.

Reír a carcajadas

¿Te has dado cuenta de lo bien que te sientes luego de haber reído hasta llorar? Sea cual sea el origen de esa carcajada, cuando lo experimentas, tu cuerpo se relaja, liberas el estrés y te sientes bien contigo misma y con el resto. La risa es la mejor terapia, ¡aprovéchala!

Irte a la cama luego de un día cansador

Tuviste un día intenso y lo mejor que te pude pasar en ese momento, es recostarte sobre tu cama. Es uno de esos placeres que damos por hecho pero que cuando no los tenemos a mano, los valoramos más que nunca.

Comer eso que más te gusta

Tienes en la cabeza un antojo que no te deja tranquila. Lo evitas porque te sientes culpable o porque no crees que sea bueno comer ese tipo de cosas en la semana. ¡Olvídate! Qué mejor que comer eso que te encanta de vez en cuando.

Hacer y recibir cariño

No hay nada mejor que alguien te haga cariño, sobre todo en la cabeza. ¡Qué relajante! Si es con tu pareja, el cariño y contacto físico ayuda a fortalecer los vínculos. Es tan simple, sólo tienes que extender tu mano y acariciar al otro.

Caminar descalzo sobre el pasto o la arena

Cuando te sacas los zapatos y entras en contacto con la tierra, tu cuerpo se llena de energía. Es como si volvieras a tus orígenes, a tu lado más primitivo que siente placer con la naturaleza.

Orgasmos

Hemos hablado muchas veces de este tema, pero jamás nos cansaremos de decirlo: ¡hay que tener más orgasmos! Es un placer intenso que lo único que hace es beneficiar tu cuerpo, mente y alma. A pesar de que pueden durar sólo unos segundos, la sensación quedará impregnada en tu cuerpo y hará que te sientas como si flotaras.