¿Te cuesta trabajo relacionarte con otras personas? Te decimos cuál puede ser la razón

Un experto nos ofrece algunos tips para poder relacionarte mejor con las personas

Por Luis Gerardo Montes*

Un conflicto común que tienen algunas personas que acuden a terapia es el no poder conectarse con otras personas, conflicto que puede manifestarse de muchas formas. Un adolescente puede sentir que le cuesta trabajo saber qué decir en una conversación. Un padre de familia puede tener dificultades para expresarle sus sentimientos a sus seres queridos. Una mujer de mediana edad puede sentir simplemente que algo siempre ha faltado en sus relaciones de pareja. En la mayoría de los casos la dificultad para conectarse con otras personas apunta a una dificultad para relacionarse con uno mismo.

Pero, ¿qué significa conectarse con alguien más? Conectarse, o relacionarse, significa poder compartir los pensamientos, sentimientos y necesidades propias y empatizar con los pertenecientes a otro individuo. 

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Se pueden atribuir muchas causas externas a este problema como el creciente uso de la tecnología, pero el problema no radica en esto sino en el uso o el abuso que se le da; en la mayoría de los casos, una persona que recurre a las redes sociales o a cualquier otra muleta (como pueden llegar a serlo el alcohol y las drogas) para evadir o relacionarse superficialmente con los demás, ya tenía conflictos para conectarse con otras personas. Es decir, ya había dificultades previas que la llevaron a buscar una solución mediante herramientas como las redes sociales.

La forma en la que una persona se relaciona con los demás va a tener mucho que ver con la forma en la que uno se relaciona con uno mismo. Toda persona tiene una idea de sí mismo, de quién es, de lo que espera de sí y de cómo cree que debería de relacionarse con los demás. Lo importante de la percepción que uno tenga de sí mismo es que buscará, en mayor o menor grado, dependiendo de los conflictos de cada uno así como de la personalidad, que otras personas se lo confirmen.

Por ejemplo, si alguien es excesivamente crítica consigo misma  buscará inconscientemente relaciones en las que o bien los otros sean críticos o que ésta ocupe dicho papel. Esto dificultará la conexión con otras personas debido a que estará demasiado ocupada buscando explotar la parte de los demás que confirme la forma en la que se percibe. Si esa misma persona sufre también de baja autoestima es posible que piense que no tiene nada importante que decir y, al mismo tiempo, que debe de decir siempre cosas interesantes para obtener la atención de los demás. Lo que pasará entonces es que, por estar pensando en lo que debería de decir, no va a escuchar a los otros y, por lo tanto, no podrá conectarse con ellos.

Todo conflicto intenso o toda patología mental – al ser una desconexión consigo mismo- necesariamente implicarán algún grado de dificultad para conectarse con los demás. Es por esto que muchas personas que acuden a terapia llegan sintiéndose incomprendidos, solos o quejándose de dificultades para relacionarse con los demás. En algunos casos esto lleva a un círculo vicioso pues la persona se siente rechazada o ignorada por el resto, alimentando los conflictos existentes y complicando aún más la relación con otras personas.

¿Qué se puede hacer para relacionarse de mejor forma con los demás? Para empezar, hay algunos tips que pueden ayudar.

Hacer un esfuerzo por escuchar lo que dice la gente de alrededor, sin pensar en qué decir de regreso. Lo importante de este consejo es que ayuda a quitarle a una la carga de preocuparse de hablar por hablar y también puede hacer que los demás se sientan escuchados, contribuyendo a mejorar la relación.

Animarse  a pensar en voz alta pues, muchas veces uno ya sabe lo que quiere decir o lo que está sintiendo pero no se atreve a decirlo por miedo al rechazo o a la burla. También es importante, en especial para las personas tímidas, buscar relacionarse con más personas a manera de 'práctica'.

Si bien estos consejos pueden ser de gran ayuda, puede que sólo funcionen como un paliativo  pues no solucionan el problema de raíz que es la forma en la que uno se conecta o no consigo mismo.

También hay conflictos cuya intensidad no se va a solucionar con esforzarse por escuchar al otro. Aquí no hay nada que pueda ayudar tanto como el acudir a una terapia. Después de todo, un proceso terapéutico bien conducido no es otra cosa que escucharse a uno mismo y eventualmente poder relacionarse mejor con uno, en especial con las partes de la personalidad o con los conflictos que en algún momento se volvieron tan intolerables que la única solución que se encontró fue el desconectarse de sí mismo.

A través del restablecimiento de la relación con uno mismo, una persona puede ir dándose cuenta de la forma en la que se está relacionado con los demás, por qué lo hace y cómo es que esto repercute a la hora de conectarse con otras personas. En el peor de los casos, uno va a poder relacionarse mejor consigo mismo.

*Luis Gerardo Montes es psicólogo en integrante de la Clínica de Asistencia Social de la Sociedad Psicoanalítica de México.

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