Gánale la batalla al sedentarismo

Ya no hay pretexto. Con estos consejos aprovecha cualquier momento para moverte.

Pasar más de 4 horas sentados o hacer lo mínimo para moverse durante el día, es la principal causa del sedentarismo. Actualmente, hay investigaciones que enlistan una serie de enfermedades derivadas de ello, empezando por la obesidad y luego otras como diabetes, dolor crónico de articulaciones, enfermedades metabólicas, depresión, etc.

Para prevenir la obesidad, los expertos aseguran que basta reducir 100 calorías diarias en el 90% de la población adulta. En este artículo, recopilamos algunos consejos para combatir el sedentarismo y no pagar la factura.

  1. Pedalea en una bici estática mientras lees un libro o revisas tus correos.
  2. Utiliza una pelota antiestrés para mover tus manos y ejercitar tus dedos.
  3. Cambia de postura cada 20 minutos, sobre todo si estás sentado.
  4. Trata de mantenerte en pie durante las juntas de trabajo.
  5. Si usas transporte público, baja una parada antes de tu destino para que camines un poco.
  6. Controla tu tiempo frente al televisor, y cuando lo veas, alterna la actividad con otra como doblar la ropa o preparar la cena.
  7. De vez en cuando contrae el abdomen durante unos segundos y verás cómo tu postura se corrige automáticamente.
  8. Cuando hables por teléfono no te quedes estático y camina de un lado a otro.
  9. Hazte un espacio para actividades deportivas.
  10. Levanta las rodillas cuando estés sentado.
  11. Apoya los antebrazos sobre tu mesa de trabajo y eleva el cuerpo sin apoyar los pies.
  12. Si necesitas remodelar algo en casa, hazlo tú mismo.
  13. Evita llegar a casa a continuar el trabajo de oficina.
  14. Mientras estés sentado, mantén tu espalda recta y muévela hacia adelante y atrás.
  15. Cada hora mueve tu cabeza de arriba abajo y de un lado a otro.

Empieza la semana llevando a cabo estos nuevos hábitos, recuerda que hoy más que nunca es importante darle un buen trato a nuestro cuerpo y terminar con los altos índices de obesidad y las enfermedades consecuentes.