Sobrevive a tu primera etapa de trabajo

Ahora que llevo algunos años fuera de la universidad, me he dado cuenta que hay un montón de cosas que me gustaría haber sabido cuando comencé a trabajar. Me habría evitado muchos nervios, frustración y una buena dosis de gastritis. Así que les tengo una lista de las cosas que me habría gustado saber cuando entré a trabajar y seguramente, si están comenzando les serán muy útiles.

1.Equivocarse es natural

Trabajar bien no se trata de no equivocarse, se trata de tener la disposición para reconocer cuando lo haces y tomar nota para que la siguiente vez lo sepas manejar de la mejor manera posible. Eso es lo que se espera de ti, no que seas perfecto. Además, cuando comienzas a trabajar, tus responsabilidades van creciendo conforme tienes más experiencia, así que cualquier error en esos primeros meses, rara vez será fatal, [email protected]

2. No te lo tomes personal

Probablemente la parte que más nos cuesta trabajo de la madurez que implica el comenzar a trabajar. La verdad es que hay que aprender a balancear ese primer impulso de enojarnos si nos dicen que estamos haciendo algo mal. La mayor parte de las veces siempre va a ser con miras a que mejoremos nuestra manera de hacer las cosas. Pon atención, toma nota y corrije, aunque después todo el mundo cambie de opinón, es mala idea engancharse demasiado en el sentimiento de frustración, todo puede cambiar después.

3.Tener el mejor humor y disposición te puede poner delante de los demás

No tomarse todo tan a pecho tiene sus recompensas, siempre es más fácil tratar con alguien que es amable que alguien que no, aunque todos tenemos nuestros malos ratos. Ser una persona educada siempre te diferenciará muchísimo de aquellos que no lo son, sin duda. Y eso habla bien de ti y de tu ética laboral. Además, ya sabes lo que dicen, una buena ética laboral se trata de sustituir ese deseo de contestar “te odio”, por un “si, grandioso, gracias”.

4. No todos querrán ser tus amigos

El ambiente de las oficinas suele ser un tanto diferente al de la escuela. Sí, seguramente habrá con quienes te lleves bien (e inlcuso hasta formen una pequeña familia urbana), sin embargo, hay quien estará al pendiente de cuando tropieces, hagas algo mal o tengas un arranque (más si eres de las personas jóvenes de la oficina). Evítate complicaciones y siempre sé la primer persona en ir a hablar del tema con quien esté al mando.

Siempre es mejor lidiar con las situaciones lo más pronto posible, antes de que rueden como bolas de nieve y la situación se ponga fuera de control, o te metas en problemas, como suele suceder.

5. Hay que sobreponerse al miedo

Si dejas que el miedo de equivocarte o hacer las cosas mal se apodere de ti, nunca podrás realizar propuestas innovadoras, que al final es lo que en verdad cuenta. Más que no equivocarse es tener la posibilidad de reconocer dónde puedes usar tus habilidades para que las cosas mejoren a corto y a largo plazo. Ser asertivo es algo que siempre te ayudará a moverte hacia adelante.

Si ya llevas un rato trabajando, ¿Recuerdas las cosas que te causaban mucho estrés al principio?