6 tips para sobrevivir un día enferma en la oficina

¿Te sientes enferma pero no quieres faltar al trabajo? ¡Aquí hay algunos tips que te serán útiles!

Ha ocurrido algo horrible: estoy completamente enferma y en lunes. Es una desgracia, porque después del fin de semana no me parece el día idóneo para quedarme a descansar en casa (pero eso es personal). Seguro te ha pasado: hay días que por cuestiones de juntas, mucho trabajo y pendientes, simplemente se te hace imposible quedarte a descansar en tu cama.

Pero es esa temporada del año en que muchos vamos un día o dos cargando a la oficina con nuestra cajita de pañuelos desechables. Pero no te preocupes, si pasaste tu primer día, éste también se puede vencer sin demasiadas situaciones incómodas:

1. Desayuna bien

Sobre todo si estás tomando varias medicinas. Porque si tienes un problema en las vías respiratorias y además le agregas problemas en el estómago por tomar los medicamentos sin tener algo en la panza antes, te espera una semana muy compleja. Mejor ahórrate esos problemas y desayuna bien y en casa.

2. Busca ropa y calzado cómodos

En tu clóset seguramente hay algo que puede ayudar a que engañes un poco a tu cuerpo: unos pantalones de vestir pero stretch, unas botas calientitas. Algo que te saque un poco de la formalidad, y que te haga sentir que, aunque sea un poco, pero sí estás descansando. Quizás no sea lo mismo que estar en tu cama, pero te ayudará a pensarlo por momentos.

3. Lleva todas tus medicinas

Olvidar alguna puede complicar tu día: entre tener que hacer una vuelta a la farmacia, tener que comprar otra caja, o pasarte de la hora que debes tomar el antibiótico (que ya sabemos, sólo complicará el asunto). ¡No las olvides en casa por ningún motivo! Empácalas una noche antes, o deja la mitad en tu oficina, para que no sucedan ese tipo de accidentes.

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(cc) melodramababs | Flickr

4. Lleva suficientes refuerzos

De cajas de pañuelos desechables, una botella grande de agua, caramelos para la tos, quizás toallitas desinfectantes para evitar contagios. Todo esto depende mucho de lo que te hayas enfermado, sin embargo, te hará más soportable el día y más cómodo a tus compañeros de oficina (que seguro les preocupa el ruido o contagiarse). Además, no quieres acabar con tu nariz gracias al papel higiénico (nada suave) del baño.

5. Tómate una pausa cuando sea necesario

No puedes esperar ser la misma máquina cuando estás enferma a cualquier otro día. Quizás no sientas que necesitas irte a casa más temprano, pero dale ligeras pausas a tu organismo a lo largo del día. Serán necesarias, y seguro te las exigirá sin consideraciones de que tengas muchos pendientes.

6. Acepta que a veces la situación será insostenible

Por más que seas muy trabajadora y no te guste faltar a tus actividades laborales, siempre habrá momentos en que debes considerar que es mejor para todos que te retires temprano. Muchas veces el no tomar ese descanso que te solicita el cuerpo podría hacer una recuperación más lenta, o peor aún, empeorar las cosas.

¡Mejórate pronto!