Los efectos de estar un mes sin desmaquillarse

Experimento revela el daño que puede causar en nuestra piel, acostarse sin limpiar nuestro rostro.

¿Eres de las que se quita el maquillaje sagradamente todas las noches antes de dormir?…¿Todas las noches? ¿Incluso después de una fiesta o cuando te quedaste rendida en el sillón?

Según una encuesta reciente, 1 de cada 3 mujeres duerme con su maquillaje al menos 2 veces a la semana, pese a estar conscientes del daño que puede causar en nuestra piel y pestañas.

Pero, ¿cuánto daño puede causarnos realmente ir “emperifolladas” a la cama? ¿No será que la industria de la belleza querrá alarmarnos para que compremos sus productos desmaquillantes?

Para averiguarlo, la valiente columnista de Daily Mail, Anna Pursglove, realizó un experimento consistente en dejar por un mes el mismo maquillaje aplicado desde la primera noche del reto, limitándose sólo a lavar su rostro durante las ducha de las mañanas y aplicando un nuevo maquillaje cada día.

Con el fin de ir midiendo los cambios en su piel, Pursglove visitó al especialista de 3D Cosmetic Imaging Studio, Nick Miedzianowski-Sinclair, quien analizó el rostro de la columnista utilizando una cámara 3D, la que le permitía observar detalladamente pigmentación, capilares rotos, poros dilatados y arrugas y los comparó con el de una mujer promedio a su edad (48 años).

Entre las marcas de maquillaje utilizadas por Anna, estaban Dior, L’Oreal y Guerlain.

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La primera noche y luego de un día ajetreado, Pursglove confiesa haber sentido con desesperación la necesidad de utilizar algún limpiador capaz de humectar un rostro que ya sentía reseco, pero se acostó con el maquillaje completo.

A la mañana siguiente, aparte de sentir comezón en los ojos y notar algunos grumos de rímel en sus pestañas, su rostro parecía estar en perfectas condiciones. Luego de una ducha, aplicó crema hidratante y una nueva capa de maquillaje. Pero luego de la tercera noche, su aspecto ya era diferente. Había desarrollado una serie de pequeñas manchas blancas alrededor de sus pestañas. Su base favorita se había transformado en un muro escamoso y con bultos. Su piel estaba muy seca y tensa, “la sentía como una máscara”, dice.

Con el fine rehidratar su cara reseca, en dos ocasiones intentó poner crema humectante sobre la superficie del maquillaje antes de acostarse. Pero como ella misma relata, sólo consiguió que la capa de crema quedara petrificada en la funda de su almohada. Sus pestañas se habían agrupado y convertido en una sola y gran pestaña y la aplicación de una máscara se hacía cada vez más difícil.

En la mañana del día 10, su ojo izquierdo se encontraba hinchado e irritado “apenas podía abrirlo”, por lo que acudió a un amigo oftalmólogo, quien le indicó sacar la máscara de pestañas antes de acostarse y aunque el experimento se lo impedía, después de 48 horas optó por lo más saludable, retirar el exceso de rimel.

Días antes de cumplir un mes, sus labios se encontraban completamente secos y dolorosamente agrietados. Había desarrollado una aversión intensa para el uso del rimel y temía que ésto pudiera haber hecho un daño permanente en su piel. Visiblemente había bloqueado y ampliado los poros de toda la zona de la nariz, sus pestañas tenían caspa y las manchas blancas de su piel se habían enrojecido,”ya me sentía realmente sucia y estresada”, explica.

Para obtener una evaluación objetiva, Anna volvió donde Miedzianowski-Sinclair, quien la derivó con la dermatóloga Stefanie Williams, directora de la clínica europea de Dermatología de Londres y encargada de explicarle los resultados del experimento.

Piel

La cámara reveló que la textura de la superficie de la piel de Anna, había empeorado en un 10% en relación a su frente y su mano derecha y un 20% en relación a su mano izquierda, lo que se puede explicar por factores como mayor o menor exposición en el trabajo de ambas manos. Ésto provocado en gran medida por la falta de oxígeno.

Su piel estaba completamente seca. Los niveles de humedad en su rostro cayeron en un 5%. Según la dermatóloga,
“No sólo la capa superior de la piel estaba seca. Una capa de maquillaje frena el proceso de renovación natural de la piel”, indicó.

Arrugas

Si bien, las arrugas de la frente de Anna no empeoraron significativamente, éstas eran más profundas a los lados, coincidiendo con la zona más seca del rostro.

“Cuando la piel está seca, es menos elástica, lo que acentúa el efecto de las arrugas”, explica Williams, quien también señaló que esta sequedad se habría visto agravada por los contaminantes ambientales que se pegan a la composición del maquillaje, provocando lo que se conoce como estrés oxidativo,

“Estos compuestos de tamaño molecular causan daño a varias estructuras celulares de la piel y realmente pueden disminuir la producción de colágeno“, agregó la dermatóloga.

Enrojecimiento

Pese a que la protagonista indicó ser propensa al enrojecimiento, luego del experimento, la irritación de su piel fue de un 8% en relación a las mujeres de su edad.

Poros

Las imágenes en 3D mostraron que los poros de Anna eran un 5% más grande que en un principio. Según la especialista, ésto se debía en parte a la obstrucción física.

“La suciedad en los poros no sólo los hace visiblemente más grandes, sino que efectivamente termina estirándolos”, explicó la dermatóloga, agregando además que la piel de la columnista había envejecido durante este mes. “Las personas mayores, naturalmente tienen poros más grandes, ya que con la edad, la elasticidad disminuye.”

La conclusión del experto

Los expertos estimaron que la piel de Anna terminó siendo biológicamente una década mayor que antes de que empezara su experimento antilimpieza, es decir ¡10 años más adulta!

Preocupada, la columnista consultó al dermatólogo Sam Bunting, quien le explicó que el daño provocado durante estas 4 semanas no era irremediable, siempre y cuando retomara lo antes posible sus hábitos de limpieza.

“El mayor problema es la acumulación de contaminantes ambientales, que conducen a la generación de radicales libres. Estos contribuyen a la descomposición del colágeno y la elastina, las estructuras que sostienen la piel joven”, explicó el experto, coincidiendo con las observaciones realizadas previamente por Williams.

Conclusiones personales

Pensar dos veces antes de maquillarse.

Limpiar nuestro rostro cada noche; usemos o no maquillaje. No olvidar NUNCA los contaminantes.

En caso de emergencia, aquí puedes ver cómo crear un desmaquillante natural o probar con la Leche Virginal.

Y claramente, NUNCA, pero NUNCA hacer este tipo de experimentos.

Fuente y Fotos: Daily Mail