Ponle temazcal a tu belleza

Con el poder natural de la tierra, puedes limpiar las toxinas en tu piel y salir mucho más ligera de energías.

Alguna vez, un hippie simpático, de esos que se suben a cantar a los camiones, me dijo: “Alguien te debería llevar al temazcal, es más, ¡vamos!”. No está de más decir que esto ocurrió en la ciudad de México, por lo cual uno no puede irse con hippies, sin importar lo simpáticos que sean.

Pero ya hablando en serio, dejen les explico a las lectoras mexicanas y no mexicanas que no conocen lo que es un temazcal, no es nada de que avergonzarse chicas, yo tampoco sabía. Es una modalidad prehispánica de SPA. O sea, las antiguas culturas mesoamericanas sabían darse su ratito de relajación.

El temazcal es un baño de vapor que se usaba en la medicina tradicional, aunque hoy en día es un elemento de relajación e incluso ha sido integrado a los spas. El ritual se realiza en esta especie de iglús, elaborados de materiales rústicos y naturales, que representan el vientre de la madre Tierra.

Antes de que las personas se introduzcan al temazcal, se hace un ritual de limpieza con copal, una especie de incienzo, y hierbas. Una vez que se entra al temazcal, al centro el calor es producido por piedras volcánicas al rojo vivo.

Lo que sucede dentro del temazcal, es que al sudar intensamente, se produce una profunda desintoxicación del cuerpo, que se complementa con el aspecto místico y espiritual de ser una técnica que viene de la antigüedad. De nuestras raíces, en el caso mexicano.

Después de un Temazcal, uno acaba muy cansado, así que si te decides a ir a uno, que sea el único compromiso de tu agenda. Date el resto del día para descansar plenamente de la experiencia.

Si ya te decidiste a ir a uno de estos tratamientos, es importante que te involucres en todo el proceso, y no sólo en aquello de sacar las toxinas del cuerpo. Desházte de todo: malas vibras, energías negativas. Deja que la tierra te limpie en cuerpo y alma y te aseguro, saldrás mucho más ligera.