Formas simples de combatir el estrés

Quieras admitirlo o no, el estrés se encuentra ahí, y te dejamos algunas formas simples de combatirlo.

La ciudad de México ha tenido unos días bastante difíciles, estamos teniendo un clima londinense en un lugar no muy bien preparado para tal situación. Y no sé, con eso de los trayectos mucho más lentos, el tráfico más pesado, el transporte público mucho más lento y pesado y el estado de ánimo que es inherente al mismo, si no estoy en mi casa con una bebida caliente y bien empiernada, abrazada de esa persona especial, comienzo a sentir estrés.

Ya sabes, cuando te tomas personal el regaño del jefe, aunque sea totalmente constructivo y en un tono para nada amenazador. O cuando cada pequeño retraso del metro se siente como horas y tienes que cancelar una o varias de tus citas porque la ciudad está imposible. Y aparte la chica de la depilación láser te dice que van a posponer tu cita. En vez de sentir ira y frustración, aquí algunas formas simples de combatir el estrés, que si esta lluvia no se calma, habrá bastante por hacer.

Estírate
Lo mejor es liberar y dejar ir esa energía negativa. Aunque es bastante obvio que es algo que no se puede realizar en algunos tramos de trasnporte público, si lo puedes hacer en tu oficina o mientras caminas por la calle. Puedes hacer algo simple como doblar el cuello.

Despararécete
Apaga al menos un rato el internet de tu celular y no revises notificaciones de nada, desconéctate tantito. Siente que el mundo no dejará de funcionar un segundo sin ti. Y no, no lo hará. Mantén este tiempo sagrado, no revises el correo de la oficina a ciertas horas, ten tiempo para ti.

No te olvides del ejercicio
Al menos sal a correr por tu cuadra durante 5 minutos. Puede que no tengas tiempo de una rutina completa, pero siempre puedes bajar una o dos cuadras antes del transporte o caminar algunas veces en vez de usar el automóvil.

Disfruta los placeres simples
Si han visto la película Amelie, mi preferida, sabrán a que me refiero, cosas como meter la mano en un saco de semillas o lanzar piedras al río. A veces las cosas simples nos dan más felicidad cuando las sabemos aprovechar, y por eso somos más felices en general. Hay placeres simples que puedes llevar contigo, como esas bolitas antiestrés, hacer trencitas en tu cabello, limarte las uñas hasta que queden perfectas. Todo eso te puede dar un respiro instantáneo del mundo.

Consiéntete un poco, al menos una vez por semana
En esos días que tengo una conversación difícil con alguien, o decido que mejor no me conviene tal o cual galán, ya saben, momentos en que te quieres saltar a llorar al suelo, en vez de eso me voy a una de esas famosas cafeterías y ordeno algo que normalmente no ordeno: tarta de chocolate blanco con frambuesas. Es un placer cada mordida. Y así me sobrepongo a un día difícil, pero hay cosas como un baño largo (mejor si es en tina), cortarte el cabello, ir al spa o arreglarte las uñas que también relajan y te dan tu espacio.

Todo mundo necesita su momento para sí mismo, lo mejor es admitirlo y darte ese chance. Si te das un espacio aparte de la agobiante rutina, con o sin lluvia, cada día sentirás un poco menos de estrés. O por ejemplo, puedes disfrutar mucho este fin de semana, saborear un platillo delicioso y tomarte una margarita en mi nombre.