Decidir cambiar el rumbo [En los tacos de una Disautónoma]

Esta semana reflexiono de como nos cuesta pedir ayuda y tomar las decisiones para mejorar los aspectos de la vida que nos molestan.

“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.”
Albert Einstein

Hoy quiero hablar de como muchas veces nos cuesta tomar la decisión de ayudarnos.
Como les he contado, para mí el Reiki terminó siendo la cuarta pata de la mesa que me faltaba para equilibrar mi salud y buena parte de mi vida. Para hacer y hacerme Reiki tomé el curso de primer nivel, (que solo debe impartirlo una maestra que tiene tercer nivel) por lo cuál, yo puedo hacer Reiki a otras personas.

He ofrecido hacer Reiki gratis fácilmente, sin mentir, a unas 20 personas y mientras se quedan en el: Siiiiiiii que buena idea, o claro, pongámonos de acuerdo, la vida sigue pasando y no le he hecho Reiki a nadie.

Cuándo las cosas no andan bien, no les hace sentido ¿cambiar el orden de las cosas? como para probar, por último…Para mí hoy es una necesidad, que comenzó por que siempre he sido curiosa, preguntona y tantito escéptica.

Cuando siento esta necesidad de remover las energías la primera pregunta a la que recurro es ¿que puedo perder? y la mayor parte de las veces la respuesta a esa pregunta es; NADA, ABSOLUTAMENTE NADA…

Básicamente así fue como comencé a buscar soluciones para no tener más Disautonomía, después de tanto caerme, perder trabajo, amigos, pareja…¿que podía perder? y después hago la contra pregunta ¿QUE PUEDO GANAR? y ahí la respuesta  la mayor parte de las veces es más generosa 🙂

¿Quieres salir del lugar donde te encuentras? ¡Muévete!

¿Te ofrecen ayuda? ¡Tómala!

¿No te gustan como están las cosas? ¡CAMBIA!

Tanto ruido, tantas opiniones, tantas ideas que son heredadas…y al final las opciones están ahí…y uno elige quién ser en la vida, como moverse y sin dar explicaciones a nadie que no las merezca.

Siempre digo que a mi la Disautonomía me aterrizó, bueno literalmente muchas veces me aterrizó,  y me hizo lo suficientemente humilde para aceptar y APRENDER a pedir ayuda, y entender que el 99,9% de las veces que  alguien ofrece su ayuda, es por que quiere y puede darla, y con eso basta.

La decisión, SIEMPRE, es de uds. 🙂