¿Te comerías 12 cucharadas de azúcar?

En cada 6 de 10 hogares mexicanos se toma refresco y lo alarmante es saber que tomar una lata de refresco equivale a consumir 12 o más cucharadas de azúcar.

No hay duda que el refresco es delicioso y hay ocasiones en que se nos antoja muchísimo uno. El problema no es tomarnos una botella de vez en cuando, sino beber varios al día o frecuentemente durante la semana, ya que tomarte una lata de 600 ml equivale a agarrar el tarro de azúcar y comerte ¡12 o más cucharadas de azúcar! En el gráfico de apertura puedes observar la equivalencia de tu refresco favorito.

Dar a conocer estos datos son parte de la presentación de la campaña de los integrantes de la Alianza Por la Salud Alimentaria en México, con la cual se pretende crear conciencia en la población sobre el alto contenido en azúcar que contienen los envases y los riesgos para la salud que representan.

Sólo checa las cifras: el consumo de un refresco de 600 ml al día durante un año es igual a la ingesta de 22.99 kg de azúcar, mientras que tomar dos de estas bebidas durante un año equivale a comer 45.99 kg de azúcar, lo que genera una gran carga a nuestro organismo e incrementa el riesgo de desarrollar obesidad y diabetes.

Obviamente, sé que en este momento las chicas nos estamos preguntando ¿entonces cuánto subo de peso al consumir una lata de refresco? Para que te des una idea,  el refresco nos aporta gran cantidad de lo que coloquialmente se llama “kilocalorías vacías”, que es el término que popular para referirse a una gran cantidad de energía, proveniente de un alimento sin un aporte de nutrimentos como proteínas, vitaminas o minerales. La nutrióloga Rebeca Camacho explica que si una persona consume una dieta adecuada a sus necesidades energéticas, por ejemplo 2.500 Kcal./día; pero además de eso bebe un litro diario de refresco (500 Kcal. más) Esta mayor cantidad de energía hará que la persona aumente 1/2 kilo de grasa la primer semana, dos kilos de grasa en un mes y finalmente 24 kilos de grasa ¡en un año! ¿Qué horror, dónde quedará nuestra línea que tanto cuidamos sólo por beber una refresco? ¿En verdad vale la pena hacer tanto esfuerzo por tener un cuerpo esbéltico y arruinarlo por tomar esta bebida? Sinceramente creo que no.

En 2008, la Secretaría de Salud presentó recomendaciones a la población para tener una vida saludable donde la posición frente a los refrescos fue que no se recomienda su consumo y de hacerlo este debe ser esporádicamente y en porciones pequeñas, sin embargo estas medidas no han sido difundidas entre la población.

La especialista en nutrición de El Poder del Consumidor aclaró: “a esto hay que sumar que la mayor parte del endulzante de los refrescos no es azúcar de caña sino jarabe de maíz de alta fructuosa que representa un daño aún mayor para la obesidad y la diabetes”.

Debido a la falta de políticas públicas frente al alto consumo de refrescos, la nula intervención para regular sus etiquetados y publicidad engañosa, los mexicanos nos hemos convertido en los mayores consumidores de refrescos en el mundo, con un promedio de 163 litros por persona al año, y a la vez somos una de las poblaciones con mayores índices de obesidad y diabetes, presentando una de las tasas de mortalidad por diabetes más altas a escala internacional.

El daño que nos hacemos consumiendo refresco es inminente, ¿qué alternativas tenemos? ¡hidrátate con agua! te sentirás ligera, saludable y sobre todo te ayudará a conservar tu figura, ya que más por belleza, es por el bienestar de nuestro cuerpo.

Fuente: AlianzaSalud