¿Anemia? Consejos para superar esta enfermedad

“Siempre estoy cansada”. Cuántas veces lo hemos escuchado y es que la fatiga puede estar asociada a una patología habitual entre las mujeres en edad fértil por falta de hierro, frecuentemente debido a menstruaciones abundantes, embarazo o lactancia.

“Siempre estoy cansada”. Cuántas veces lo hemos escuchado y es que la fatiga puede estar asociada a la anemia ferropénica, una patología habitual entre las mujeres en edad fértil por falta de hierro, frecuentemente debido a menstruaciones abundantes, embarazo o lactancia.

El hierro es un componente fundamental de la hemoglobina cuya función es la de transportar oxígeno, esencial para el desarrollo de los tejidos y las células. La carencia de este importante mineral causa una gran variedad de síntomas, entre ellos la sensación de fatiga. Para prevenir esta sintomatología, os informamos de los alimentos con mayor concentración de hierro para que podáis enriquecer vuestros depósitos de cara a las vacaciones y gozar de mejor salud.

ALIMENTOS RICOS EN HIERRO (mg/100 g de porción comestible)

  • Carnes

Morcilla 14

Higado de cerdo 13

Patés y foie-gras 5,5

Lomo embuchado 3,7

Ternera (Bistec y solomillo) 3

Costillas de cordero 2,7

  • Pescados

Almejas, berberechos 24

Caracoles 10,6

Mejillones 4,5

Sardinas en conserva 3,2

Langostinos 2

Calamares y Pulpo 1,7

  • Cereales

Anillos con avena integral 15,9

Cereales integrales All bran 12

Copos de maiz Corn Flakes 6,7

Croissant y donut 4

Pastas de té 4

Pan integral 2,5

  • Legumbres

Soja en grano 8

Lentejas 7,1

Garbanzos 7,1

Judías blancas 6,7

Judías pintas 6,7

Guisantes frescos 5,3

  • Frutas y verduras 

Pistachos 7,3

Pipas de girasol 6,4

Almendras 4,2

Espinacas 4,1

Acelgas 3

Nueces 2,8

Terminamos con estos consejos alimentarios para que mejores la absorción del hierro:

El de origen animal (hemo) es el que mejor se absorbe y la fuente más importante para el organismo (como hemos visto carnes rojas, pescados, crustáceos y yema de huevo) El hierro de origen vegetal (no hemo) se absorbe en poca cantidad. Esto es debido a la presencia de sustancias inhibidoras de su absorción:

  • El acido fólico de las lentejas, garbanzos, cereales integrales y fibra.

  • El ácido oxálico de las espinacas, acelgas, coles, espárragos, chocolates, etc.

  • Los taninos del té, café y de los vinos.

Por ejemplo, si combinamos la carne con verdura y cereales, se mejora la absorción del hierro no hemo presente en los vegetales. Es esencial el consumo de alimentos ricos en vitamina C (cítricos, pimientos rojos, tomates, fresones, etc.) Un zumo de naranja natural aumenta significativamente la absorción del hierro de los alimentos.

Ya sabéis que estos consejos de nutrición previenen la carencia, pero cuando ésta es severa, lo mejor es acudir a tu médico para la administración de productos en forma ferrosa.