¡Disfrutar la vida! [En los tacos de una Disautónoma]

Esta semana quiero transmitir la gran importancia de estar bien, a pesar de la Disautonomía.

Cuando se vive una enfermedad que es tan limitante a ratos, que condiciona como te relacionas con tu mundo, que suele eliminar personas que creías tus amigos o que simplemente te impide hacer tu voluntad, porque tu cuerpo no te sigue el ritmo, después de un tiempo, inevitablemente, ves las cosas muy diferentes.

Hablar de bienestar es una palabra que a ratos sentimos que nos queda muy grande y aprender a manejar las emociones que provoca todo lo que esta pasando, salir de ese circulo vicioso, cuesta. Y mucho.

Ver que la Disautonomía es una oportunidad para aprender a cambiar tu estado de ánimo, tu energía, tus palabras, tu autoestima, tu libertad, es algo que los primeros años o en las diferentes etapas de la vida cuesta entender.

Hemos sido educados para tener, para lograr, para ganar, para ser el mejor y emocionalmente solemos dejarnos de lado. Para mí la Dis era un signo de PARE obligado, una huelga del cuerpo y escribir de lo que me pasaba, comunicarme con gente que sentía lo mismo que yo, que no era la única, fue un regalo muy preciado, porque verbalizar, ayuda a decir lo que no queremos decir en voz alta y para mí es un acto de abandono, que logra hacerme sentir más liviana en el camino.

Cuando sentí la necesidad de volver a ser la que era antes de que llegara la Dis, lo que me motivo fue la incomodidad constante de hacer esa conexión entre mis emociones y la manifestación física, que en este caso era desmayarme una y otra vez, vivir sola y quedar imposibilitada de servirme un vaso de agua si es que quería, ir al baño con un camino lleno de sillas para afirmarme y sentarme a menos de 200 mt de mi destino, acostarme y sentirme buena para nada. En esos momentos una puede ser muy cruel con una misma.

Hoy veo, que mientras esto pasaba, había un proceso paralelo que me estaba haciendo más fuerte, más entera y más grande. Descubrir que ya nada es tan grave, que todo pasa, que la vida tiene mil cosas buenas que están esperándote para hacerte saber día a día, que la vida se debe vivir a concho! 😀

Hacer las cosas que solo te hacen bien, llenar el corazón con gente que te hace bien, DISFRUTAR, así con mayúscula, TODOS los buenos momentos que pasan y dejan el alma satisfecha. Reírse a carcajadas. ¡Hacer lo que te gusta! 🙂

Y AGRADECER. Ser humilde y agradecida. Tengo una lista de personas maravillosas que esta enfermedad me dejó y agradezco mucho que hoy sean parte importante de mi vida.

Sonará muy cliché, pero SER FELIZ, es una ELECCIÓN :)!
Y hoy, LO SOY!