Chile: Parejas infértiles no reciben apoyo de Isapres

Para los especialistas, el tratamiento oportuno es clave, sin embargo, las principales técnicas de reproducción asistida realizadas en Chile resultan demasiado costosas.

El problema de la infertilidad en Chile es una realidad, sin embargo ¿Cómo se puede combatir?

La Sociedad de Medicina Reproductiva SOCMER, dio a conocer el “Registro Chileno de Reproducción Asistida” reuniendo datos entre los años 1990 y 2009 de todos los centros que realizan este tipo de tratamientos en el país, el que reveló que cerca del 10% de las parejas chilenas, no pueden concebir hijos de manera natural.

Entre las principales conclusiones, también se pudo apreciar que favorablemente, la reproducción asistida creció con fuerza y con mejores resultados, alcanzando un número de 17.985 ciclos con 5.543 nacimientos, entre los años señalados, teniendo como referencia los 235 tratamientos que se realizaron en 1990 frente a los 1.932 de 2009.

Para los especialistas, el tratamiento oportuno es clave, sin embargo, las principales técnicas de reproducción asistida realizadas en Chile; Inseminación Intrauterina (depositar en el interior del útero una muestra de semen previamente mejorada) y Fecundación In Vitro (Microinyección Intracitoplasmática de espermatozoides ICSI en ovacitos extraídos del óvulo de la mujer), resultan demasiado costosas, por lo que los mismos expertos opinan que el Estado debe reconocer la infertilidad como una enfermedad y su tratamiento debe ser cubierto por las aseguradoras de salud. A pesar de esto a fines de marzo el Gobierno anunció un aumento de  40 a 480 cupos en los tratamientos de baja complejidad que será financiada por FONASA.

El presidente de la SOCMER, el doctor Juan Enrique Schwarze, explica que este tipo de tratamientos no están contemplados en el sistema previsional de salud, considerándolo un hecho “injusto e inmoral”, ya que: “En primer lugar, la infertilidad sí está declarada como una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por lo que le corresponde un tratamiento adecuado”, hecho que las isapres hacen caso omiso, al considerarla como una enfermedad de preexistencia, -dolencias que puede padecer el asegurado anteriormente al momento que se contratar su plan- “Lo que no es cierto, ya que nadie sabe que es infértil hasta que intenta tener un embarazo”, sentencia  Schwarze.

Además, el experto llamó a preocuparse de la visión demográfica, pues cada vez se trata de un país más viejo. “Por último, desde una visión economicista, los niños que nazcan por tratamientos de fertilización generarán al país mayores recursos que los que el Estado pudo invertir para que ellos pudieran nacer”.

Para combatir parte de esta brecha, Juan Enrique Schwarze comenta que tras una iniciativa generada en Chile, se fundó el Registro Latinoamericano de Reproducción Asistida (RLA) el que ha permitido desarrollar una herramienta educacional para profesionales de la salud y las parejas infértiles como por ejemplo, actualizar el único registro que existía sobre los procedimientos para tratar la infertilidad, realizado en 1990.