Chemsex: una de las prácticas sexuales más peligrosas

Los riesgos que implica para la salud son bastante graves

El chemsex no es otra cosa que utilizar sustancias químicas –drogas- y tener encuentros sexuales, generalmente sin protección, al mismo tiempo. Se le conoce así porque es su acrónimo en inglés.

El problema con esta práctica, es que al no estar en sus cinco sentidos al 100%, lo más probable es que las personas no se cuiden y por lo tanto, el contagio de enfermedades de transmisión sexual se da con mayor frecuencia; sin dejar de lado, por supuesto, la propia adicción que les puedan generar las drogas que estén consumiendo durante los encuentros sexuales.

Según el Brittsh Medical Journal, la drogas más comunes para esta práctica son la mefedrona, los poppers, la cocaína y la metanfetamina cristalizada. Por lo tanto, el chemsex consiste en mantener encuentros sexuales bajo la influencia de drogas psicoactivas; esto con el afán de que el sexo dure varias horas o incluso días.

Si bien en varios países de América Latina esta práctica todavía no se convierte en un problema de salud, como en otras ciudades del mundo, es importante saber que existe. Pero sobretodo, es esencial que las mujeres estén claras y observen qué quieren –más allá del típico discurso de siempre: “las drogas destruyen” y toda la connotación moral que pueda existir al respecto–, es importante que tomen una decisión por su propia cuenta.

Sexo y drogas

¿Y si tú quieres probarlo?

Lo primero que debes resolver es: “¿Qué experiencias sexuales quiero vivir?”, claro, sin perder de vista el posible costo que pueden llegar a tener para tu salud. Haz tu lista de costos vs beneficios, según tus propios valores y tomando en consideración los riesgos que estés dispuesta a tomar. Ahí rápidamente tendrás tu respuesta con respecto a esta práctica.

Más allá de enjuiciar a las personas que lo practican, es importante primero ver por nosotras y segundo, tratar de ponernos en los zapatos de los demás. Con todo el bombardeo sexual que existe a nivel mediático y con todo las expectativas que cargamos cada uno, por el simple hecho de ser hombres o mujeres, es suficiente para caer en el juego. De ahí que remarque la importancia de cuestionarnos: qué queremos y qué pensamos nosotras de X o Y situación, como en este caso, el chemsex.

Así que, hoy, date permiso de observarte, de preguntarte. Para ti, ¿Qué es importante al momento de estar con alguien? ¿Cuáles son esas experiencias que sí o sí te quieres llevar a la tumba, al precio que sea? ¿Qué te gustaría vivir, si tienes oportunidad de hacerlo?

Estas preguntas te pueden abrir el camino de la introspección y apoyarte a conocerte un poco mejor y tener más claro qué esperas de tu vida, en el terreno sexual y empezar a construir el camino que mejor te lleve hacia allá.