Crónica de una noche de motel (sí, fuimos a uno y esto fue lo que pasó)

Esposas colgantes, paredes afelpadas y mucho lubricante. Así vivimos nuestra fiesta de empoderamiento sexual con Erotika y el V Motel.

Por Karen Hernández

Las mujeres no somos las mismas de hace 50 años; ni siquiera somos las mismas que hace diez. Hoy tenemos más libertad para expresar nuestros deseos, nuestras intimidades y hemos perdido el miedo a ser juzgadas por decir lo que nos satisface o nos hace sentir plenas. Nuestra experiencia en el V Motel Boutique se resume en eso: las mujeres somos cada vez más libres y podemos vivir nuestra sexualidad como nos plazca.

El equipo de Nueva Mujer estuvo presente en la Fiesta de Empoderamiento Sexual, un evento impulsado por la Love Store (porque decir 'sex shop' es tan del siglo pasado) Erotika y el V Motel Boutique Gran Sur. He de confesar que en un principio lo único que venía a mi mente era un tráiler de 'Fifty Shades of Grey' y sí, tal y como ocurre en la película había esposas, una 'silla del amor', espejos, una cama gigante y una vista de la avenida más transitada del sur de la Ciudad de México.

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El V Motel es sin duda un deleite visual: azul, morado y rojo predominan en los pasillos. Las luces de neón, las boas de plumas y los antifaces ayudan a despertar tu lado más romántico y kinky a cada paso.

Lo primero que visitamos fue el Sky Room y, como su nombre lo dice, es "la habitación del cielo". Ver tanto lujo hizo que el nerviosismo que te provoca la idea de estar en un motel desapareciera por completo.

Y es que cada rincón de este lugar está pensado en la comodidad de los huéspedes y en darles una experiencia única. No se trata de un típico 'motel de paso', sino en un hotel de lujo que te hace sentir en Las Vegas y te llama a cumplir tus fantasías más anheladas. Las instalaciones están hechas para el deleite físico y visual: las suites son enormes, tienen una especie de roof garden con piscina, jacuzzi y un bar lounge que hace que se convierta en la habitación más solicitada para fiestas de cumpleaños y despedidas de soltera.

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Movidas por la curiosidad, y siempre guiadas por el personal del motel, llegamos a otro sueño hecho realidad: la Handicap Room. Esta habitación está diseñada para personas con discapacidad y pudimos ver algunas de sus innovaciones en acción. Todo en la suite está diseñado para facilitar la movilidad de una silla de ruedas, pero su atractivo principal no sólo está en la iluminación intercambiable (porque puedes elegir el color de la ambientación), sino en la increíble cama con movimientos pélvicos asistidos que potencializan el momento de placer. Magia pura.

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Nuestra siguiente parada fue  la 'Twin Room', una habitación con una cama de tres metros de ancho que además incluye una regadera doble con vapor (porque todas sabemos que un baño de vapor nunca está de más). La ventaja de esta habitación, según nos contaron, es que puedes rentarla por noche, así que puedes disfrutar sin prisas. Esta habitación lo mismo la piden para fiestas, despedidas de solteras o parejas swinger.

Cabe destacar que todas las habitaciones cuentan con room service las 24 horas, así que si te quedas en una y a las 02:00 am se te ocurre un tercer encuentro con disfraz o simplemente tu estómago pide alimento, te lo llevan.

Cada habitación que vimos nos dejó claro que en el V lo único que hay es lujo, sin importar si una es más barata o costosa que la otra pues todas cuentan con las comodidades necesarias para vivir una experiencia única.

Nuestro recorrido terminó en la Pull & Spa Room que nos maravilló con cama de masaje, jacuzzi, regadera de vapor, un tubo para hacer bailes sensuales y una vista increíble de la ciudad. Por momentos pensé que sería la habitación perfecta para vivir.  Imagen foto_00000032

La noche avanzaba y nuestra fiesta no podía estar completa sin el show room de Erotika. ¡Jamás imaginamos que hubiera tantas opciones de juguetes sexuales! 

Después de ver tantos juguetes sobre la mesa, la frase "toca, juega y aprende" nunca fue tan cierta, pues aunque nadie los probó directamente, era inevitable palparlos y encenderlos para comprobar las sensaciones vibratorias que los hacían tan especiales. Había juguetes para la vagina, el pene, el ano y hasta la boca (para el sexo oral) cada uno con su propio encanto. 

La noche terminó como esperabamos: dejando fuera los miedos y tabúes y dando la bienvenida a la liberación sexual. ¿Qué aprendimos de todo esto? Que un motel puede convertirse en una gran experiencia, si sabes elegir el adecuado y que los juguetes sexuales son la mejor forma de explorarte, conocerte y potencializar tu sexualidad. 

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