Vida de a dos: 7 razones para ir a terapia

La relación de pareja requiere de mucho trabajo diario. Nadie nos enseñó cómo llevar una y, a veces, sin quererlo, la arruinamos. Aquí te ayudamos a identificar los principales motivos por los que podrías necesitar ir a terapia.

Es común meterse en una espiral de la que no sabemos salir solos y necesitamos la ayuda de otros para darnos cuenta de lo que realmente sucede. Con mayor razón si la situación conflictiva incluye a un tercero. Y no a cualquier persona, sino a una de las más importantes de nuestra vida: la pareja.

Tomar la decisión de ir a terapia no es algo fácil para la mayoría de las personas. Menos aún lo es para una pareja donde son 2 quienes, en conjunto y voluntariamente, deciden asumir que están pasando por una situación que requiere la ayuda de un profesional.

 

 

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"Estaba lista para dejarme"
La sicóloga Johanna Narr, especialista en terapia familiar y de parejas y panelista del programa de televisión de UCV Mujeres Glam, nos señala lo difícil que suele ser tomar la decisión y acudir a terapia. "Lamentablemente pasan años. Son alrededor de 5 los años que las parejas dejan pasar antes de iniciar una terapia. Generalmente ya han intentado otras cosas, han dejado de intentar, se han distanciado emocional y físicamente. Ya no existe comunicación y bueno… es la última alternativa antes de tomar la decisión de separarse".

También asegura que somos las mujeres las que estamos más abiertas a iniciar una terapia. "Nosotras estamos más dispuestas a buscar ayuda porque culturalmente nos acostumbramos a darle más vueltas a las cosas, a analizarlas y conversarlas con nuestras amigas. Estamos más conectadas emocionalmente y, en consecuencia, somos más hábiles para expresarnos. A diferencia de los hombres que tienen una especie de 'mandato' social que parece llevar implícito que deben ser capaces de resolver solos sus problemas".
Sin embargo, también reconoce que eso está cambiando. "Últimamente son muchos los hombres que consultan. Se está abriendo esa puerta al cuestionamiento y la posibilidad de pedir ayuda sin que constituya una amenaza a su masculinidad o a su capacidad de resolver los problemas".

El profesor y músico percusionista Pedro Marambio, de 40 años lo confirma. "Yo siempre rechacé ir a terapia, lo veía como una amenaza y pensaba que podíamos solucionar nosotros los problemas en pareja, lo que por supuesto fue imposible. Mi señora insistía en ir a terapia desde el año 2012. Siempre me negué, pasó un tiempo hasta que empecé a sentir que ella estaba tomando otro rumbo, sin mí. Estaba lista para dejarme. Finalmente fuimos el año 2014, una vez, y retomamos en agosto del 2015, y ahí comenzó el cambio. Al principio iba con actitud desafiante, negaba todo lo que ella le contaba a la sicóloga, y me defendía objetando los problemas que mi pareja sentía en ese momento.

Pasaron dos sesiones, a las que fui sólo, y fue suficiente para empezar a comprender lo que realmente estaba pasando".

 

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Principales motivos de consulta
Pese a lo difícil que puede ser dar el paso, pedir ayuda es sano y enriquecedor.Generalmente las parejas llegan al terapeuta por:

Problemas de comunicación: Suele ser muy frecuente como tema de consulta. La pareja llega a sentir que "habla distintos idiomas" o que está en "una guerra". Hay rencores y problemas del pasado que se han resuelto inadecuadamente y cada uno piensa que el otro es el culpable de esas malas decisiones. Esta temática, tiene mucha relación con el resto de los motivos de consulta ya que la comunicación es la base de nuestra forma de relacionarnos con el otro. Y cuando esta falla, se incrementan todas las situaciones que generan conflictos sean internas, propias de la pareja, o externas.

Infidelidad: Es el tema más frecuente de consulta, según la especialista Johanna Narr. "Lo que más se ve son infidelidades por parte de los hombres, pero no porque las mujeres no seamos infieles. Es porque es muy poco común que el hombre acepte hacer terapia de pareja luego de una infidelidad de su mujer". Es un tema muy difícil pues hay una traición del otro que afecta directamente nuestro ego y confianza. Requiere de mucho amor, perdón y de "volver a empezar" porque lo más difícil es dejarlo -como tema- fuera de peleas y conflictos futuros.

Celos: Si bien es un problema directamente relacionado con la inseguridad de una persona, generalmente es visto como un tema del que es celoso permanentemente o, al revés, como quien hace cosas que no debiese hacer y eso genera celos, que el otro ve como normales. Narr nos comenta que actualmente está tratando a una pareja de pololos adolescentes que están trabajando sus celos. "Es muy bonito ver como cambiando el lenguaje comienzan a expresar las propias inseguridades en relación al amor que le tienen al otro. Lo que se busca es la empatía, independiente que uno tenga o no la razón, no se cuestionan los sentimientos… y eso es vital para formar una relación sana, basada en el respeto y la confianza".

Problemas económicos: Más allá de una situación financiera compleja puntual o extendida en el tiempo, corresponde a uno de los detonantes externos que es reiterativo en las consultas. Probablemente, como la gran mayoría de los conflictos, se relaciona con la falta de comunicación porque no hay resoluciones conjuntas, porque no hubo comunicación oportunamente o porque se acumularon frustraciones o se generaron expectativas lejanas a la realidad.

Conflictos con los hijos o la forma de criarlos: Este es otro de los temas que corresponde más bien a detonantes externos. Las diferencias que puede haber en cómo enfrentar los problemas de un hijo o la manera de educarlo y enseñarlo en la vida puede llegar a crear una situación de crisis en la pareja difícil de manejar. Nuevamente acá, la comunicación es clave.

Problemas sexuales: La sicóloga Johanna Narr asegura que en general las parejas acuden a terapia porque sus relaciones sexuales ya no son lo mismo que antes, porque su frecuencia e intensidad ha cambiado o porque uno de los dos se siente insatisfecho y el otro desea arreglar esa situación. "Muchas veces no es posible identificar si es falta de amor o no han logrado encontrarse mutuamente en medio de tantos conflictos y responsabilidades diarias", afirma.

Aburrimiento, pérdida de la pasión: La rutina diaria es un tema importante. Llevamos una vida difícil, llena de responsabilidades, con escaso tiempo para nosotros, muchas horas dedicadas a trabajar, movilizarnos, cuidar de la familia y los hijos. Llegamos a nuestros hogares cansados, abrumados por el día a día. Este es uno de los temas en que los especialistas coinciden que si se aborda dentro de los 2 años desde que se inició el conflicto -aunque no se tenga claro de por qué no se está funcionando bien- con terapia y disposición hay más posibilidades de retomar la relación. Todo depende del amor y de la flexibilidad de cada uno, y no olvidemos que ambos se desgastan con el tiempo.

Si estás en pareja y pasas por una situación difícil, la terapia puede ser el mejor de los pasos. Pedro así lo asegura. "Yo lo recomiendo totalmente. Y especialmente a los hombres. Recomiendo que todos los hombres vayan, lo mínimo que lograrán de la terapia es algo positivo que los dejara pensando y reflexionar que la mayoría de nuestro malestar lo provocamos nosotros mismos".