Adriana Santacruz, la diseñadora que nos llevó a retomar las raíces para disfrutar el presente y añorar el futuro

La nariñense nos contó los secretos detrás de su última colección 'La Ruana, tiempos inmemoriales'.

Adriana Santacruz es una reconocida diseñadora de modas de Pasto, Nariño. Su trabajo se basa en diseñar prendas elaboradas en telar con técnicas artesanales indígenas, creando la perfecta armonía entre sus raíces y la modernidad.

Vestidos, abrigos, estolas y chales dejaron de ser simples prendas para convertirse en piezas de lujo que reflejan el carácter artesanal de su tierra, ya que mantienen viva la tejeduría como oficio ancestral de varias comunidades indígenas al oponerse a la mecanización de la industria textil.

Desde que era niña, Adriana mostró su talento para las artes y el diseño. En 1999,  como trabajo de grado y primera propuesta profesional, se inclinó hacía el rescate de las tradiciones indígenas y artesanales a través de la moda conquistando a la Isla Canaria de Tenerife (España , abriéndole el camino a sus sueños que después la llevarían a pasarelas internacionales  en eventos como 'Vancouver Fashion Week' y 'World Fashion Week Paris'.

Entre tantas tendencias ¿por qué arriesgarse por la tradición?

Las experiencias que he vivido son el reflejo de mis creaciones, mi formación fue el trabajo en el campo desde que era tan solo una niña, en mis vacaciones, luego en mi matrimonio, en algunos momentos de la crianza de mis hijos y actualmente lo sigo haciendo.

Para mí los indígenas y las tradiciones que se viven alrededor del campo han llamado la atención, porque siempre hay algo que aprender. Sin embargo, algo que me hipnotizaba era ver a las mujeres tejiendo al lado del fogón: es por eso que decidí exaltarlo dentro de mis creaciones. Además, creo que la gente se aburrió de lo sintético y lo superficial, sabiendo que tenemos tanta riqueza por explotar.

Como una de las diseñadoras colombianas que tomó la vocería en ir a las raíces y lo ancestral ¿cómo ha logrado mantener el sello de lo único?

El tejido en telar refleja la tradición de las comunidades indígenas del Nariño, las hacen completamente contemporáneas y atemporales, sin repetir un patrón, porque máximo se trabaja con dos metros con cincuenta.

Es de esta manera que el telar vertical, horizontal y de cintura los utilizo para hacer paños de lana y algodón, donde se pintan; mientras que con el horizontal logré hacer telas más livianas y fáciles de llevar, cubriendo la prenda por encima.

La primera vez se dieron a conocer sus productos fue en Expoartesanías, pero hoy en día abren el Bogotá Fashion Week, ¿cómo fue esa transición?

No solo se trata de diseño; sino saber hacer las cosas también: cuando yo busqué mi trabajo de grado buscaba algo diferente, algo muy de mí. Ahí descubrí que quería trabajar con los indígenas. De esta manera, comenzamos a hacer muestras de tela para ver si lograba hacer algo. Su esencia enamoró al publico, pero había que tratar cosas como el peso y los acabados.

Actualmente, cada prenda mantiene la misma esencia; sin embargo, entre ensayo y error hemos podido obtener confianza y poderlo acomodar a lo que usamos hoy en día. El crecimiento no ha sido solamente mío: ellos (los indígenas) han crecido a su nivel, las mujeres se han vuelto importantes, cada vez me atrevo con el color y los matices plasmándolos en mi trabajo textil.

Para abrir un evento de moda que llevó como lema ‘Moda 360 con identidad’ ¿Por qué se decidió por una colección como ‘La ruana’?

Cuando empecé a pensar en esta colección me fui a la raíz de la Humanidad, ¿qué usaron para cubrirse del frío?, una ruana. Es por eso que decidí hacerle un homenaje a esta prenda que nos ha acompañado, sin duda acompañado de una evolución que entra dentro de una tendencia mucho más moderna.

¿Qu es lo que más caracteriza a esta nueva colección?

La Ruana es una colección riquísima en definición de textil, muy rica en formas, con siluetas desestructuradas fusionando lo artesanal, porque es totalmente hecha a mano, y el lujo. Siento que refleja madurez, porque existe una coherencia entre todas sus piezas que logran posicionar una paleta de color rica.

Una de las cosas que me enorgullezco es la constancia que he tenido en cada una de las piezas artesanales para que queden exquisitas, depurada y con una alta costura. Tienen que ser manos muy preparadas y con mucha conciencia. Esto, para que la pieza cobre la forma determinada y que te la puedas poner al revés porque tiene doble cara.

¿Cómo visualiza su marca en los próximos años?

Siempre para adelante, quiero estar en vitrinas en el exterior, pido que esa energía maravillosa de la tierra y de mis indígenas trascienda en tiempo y espacio. No podemos parar tanto esfuerzo, tantos sueños, por eso sueño con algo grande en todas sus dimensiones sin perder la esencia de la felicidad y placer de trabajar.

Hablando de trascendencia, ¿qué consejo le darías a los futuros diseñadores de moda?

Que la prueba y error se vuelva su lema, además de ser receptivos a los símbolos, a las señales, porque así es que llegan las ideas y lo que uno quiere plasmar físicamente. Cuando amas lo que haces puedes tener metas claras para cumplir satisfactoriamente cada una si se hace con constancia.

 

Te mostramos en video: