¡No más angora!

Un paso adelante para la industria de la moda, un paso atrás a la crueldad hacia los animales.

Para todo en esta vida necesitamos estándares a los cuales apegarnos, ya sea para las relaciones, el trabajo, incluso para nuestros sueños tenemos un estándar del cual no nos queremos alejar. Estos estándares se extienden también a las telas. La industria textil lleva un rato queriendo limpiar su acto, primero haciendo una desintoxicación de los procesos para crear telas, ahora, subiendo el estándar para muchos tipos de telas.

Según GOTS (Organización Global de Estandar de textiles), el material de una tela no sólo debe de cumplir con calidad en el material, sino que también debe ceñirse a estándares sociales. Los materiales deben ser 70% orgánicos para que la etiqueta pueda decir “hecho con materiales orgánicos”. Si llegan a un 95%, pueden llevar “orgánico” en su etiquetado. Este año sacó a dos contendientes de su lista: el poliéster virgen y la angora.

Como pueden adivinar, el poliéster virgen causa más contaminación que el reciclado y es razón suficiente para sacarlo de la lista. El caso de la angora es distinto. Como saben, este material se elabora del pelo de conejo.

Pero la verdad es que hasta que PETA hizo un video documental , el mundo se enteró de cómo se obtiene la materia prima para esta tela: a los conejitos les arrancan el pelo mientras gritan de dolor. Sus vidas son cortas y llenas de abuso y mientras duren, los conejitos perderán su pelaje varias veces (mismas que sufrirán el de nuevo este castigo que no se han ganado).

La mala noticia es que el 90% de la angora se produce en China, donde no hay regulaciones contra el maltrato animal. Pero no desesperen, entre menos sea un negocio, esas granjas irán desapareciendo gradualmente. Después de todo, quién va a querer producir algo que nadie quiere comprar.

Aunque las reglas de GOTS no aplican para todos los fabricantes de textiles del mundo, los que si, dejarán de usar este material. No olviden que los consumidores tenemos la última palabra: si dejamos de consumir crueldad, se dejará de producir.

Fuente: Bustle