Por qué la industria de la moda es sexista

Las mujeres parecen ocupar un lugar secundario en la moda, un negocio que asumimos dirigido a ellas.

Los más conservadores opinan que la moda es cosa de mujeres. Otros sabemos que hay muchos hombres interesados en ella. Lo cierto es que si consultamos los números, las mujeres consumimos más moda que los hombres, en general. Entonces, ¿por qué no hay más mujeres a la cabeza en el medio?

La crítica de moda Robin Givha, comenta:

Se supone que la moda es un sector hecho por mujeres, dirigido a mujeres, pero las mujeres son a quienes les cuesta más trabajo captar la atención de los reyes de la industria. Los hombres acaparan las listas de los próximos grandes diseñadores. El trabajo de sus contemporáneas, en cambio, parece sólo ‘suficiente’, no suele llevarse muchas fanfarrias ni merecer las etiquetas de ‘encantador’, ‘brillante’ o cualquier otra cosa que hable de su genio.

Cuentan que, hace unos dos años, una reportera se plantó frente a Donatella Versace y le dijo: “El feminismo está muerto en el mundo, es cosa del pasado. Soy feminista y quiero luchar, pero no veo a mucha gente con este mismo deseo. Las mujeres no se ayudan entre sí, especialmente en la moda. Conozco a Miuccia [Prada], pero eso es todo. A nadie más.”

Y luego está el caso de Sarah Jessica Parker, quien fue contratada en 2010 como directora creativa en Halston, para contrarrestar el declive de la marca. Su paso por la compañía fue breve y la dejó decepcionada:

Me contrataron para ayudar a levantar una compañía de moda, por un año más o menos. No quiero mencionar nombres, pero me sorprendió encontrarme con una actitud obsoleta con respecto a las mujeres en el plano de los negocios: las mujeres tenían cargos importantes pero eran tratadas como marionetas o figurines. Entonces les dejé claro que mi voz era tan importante como la de los hombres, y que si querían que participara activamente en la compañía, tendrían que tener una conversación abierta conmigo.

Sobra decir que dicha conversación no sucedió. Muchas de las mujeres que trabajan en otros campos se queja de lo mismo: el sexismo como el pan de cada día.

En los casos que se mencionan en este post, estamos ante mujeres que tienen cargos privilegiados: una afamada crítica de moda, la directora creativa de una marca. Desafortunadamente, no son muchas las que se encuentran en esa misma situación.

De acuerdo con las estadísticas, las mujeres ocupan sólo el 3.8% de los puestos directivos en las empresas de Estados Unidos y Europa: imaginen cómo será en el resto del mundo. Y cuando se trata de compañías dedicadas a las ventas, el número es todavía más bajo: sólo un 1.7%. ¿A qué creen que se deba?

¿No será que el verdadero sexismo, el más difícil de combatir, ocurre en los escalones más bajos de la industria de la moda: entre internos, asistentes y diseñadores poco conocidos? Porque, si las mujeres que ocupan los cargos más altos tienen que enfrentarse con prejuicios y demás, imagínense cómo será el día a día de las chicas que comienzan.

Nunca he pensado que la moda sea un tema exclusivo de mujeres, conozco a muchos hombres a los que la moda les encanta, y a muchos también que viven de ella. El asunto es que, siendo las mujeres el principal objetivo comercial de la moda, tendríamos que tener una participación más activa en esa industria, más allá del modelaje. ¿Qué creen que haga falta para que suceda?

Fuente: Elite Daily