Lo que no debes repetir este 2012

Cosas domésticas de moda que aprendí a no reiterar y cruzo todos mis dedos para que así sea. Acá comparto con ustedes porque sé que enseñanzas de este tipo nos ayudan a todas.

Cosas domésticas de moda que aprendí a no reiterar y cruzo todos mis dedos para que así sea.  Acá comparto con ustedes porque sé que enseñanzas de este tipo nos ayudan a todas:

– Pies en la tierra: ¿No les pasa que ven a tanta mujer en las alturas mal encaminada. Me refiero a mujeres con tacos caminando pésimo, perdiendo toda la femineidad que pensaron adquirirían unos centímetros más arriba de su verdadero hábitat. A mí me pasa eso, por eso, como segunda razón, no soy muy amiga de los tacos altos en mis pies. La primera razón es que me siento incómoda, no yo, y ad portas de caer. Antes de la razón uno está como razón cero que yo camino mucho en el día y además camino rápido, entonces los tacos son más que un amigo un boicoteador de mí día a día. Claro que, no vamos a ser injustas, para esos momentos de relajo, cortos, o donde se ameritan, los tacos vuelven a ser los mejores amigos de toda mujer, y eso, me incluye.

– ¿Primero impulso? Mejor démosle una vuelta (y comentémoselos a los amigos): Ese abrigo de piel que no era de piel de Topshop me estaba matando de las ganas de tenerlo en Mayo de 2011. Costaba harto, y la verdad es que me conocía y sabía las pocas veces que lo usaría fuera del frente de mi espejo del baño. Igual lo quería. Hoy no tengo ni uno. Gracias al dios de las amigas, todos empezaron a darme opciones de abrigos en tiendas vintage, etc. E incluso yo misma después encontré uno increíble por un cuarto del precio de Topshop, sin embargo ya me había bajado la fiebre, y hoy no extraño a ningún “peludo” en mi clóset. Por eso, aprendan a no hacer caso al primer impulso, y si “les pican las manos” por favor compartan la “enfermedad” con las amigas para que pase y amaine lo antes posible.

– No puedo vivir sin shorts, lo siento: Mi madre una vez me dijo, en el barrio Independencia en Octubre del 2008: “No crees que es un poco mucho usar shorts tan cortos en Octubre. Estados Unidos es Estados Unidos, pero estamos en Chile Trinita”. Me enojé. La coartación a mi nueva prenda favorita me molestó. Hoy ya no me dice nada, está acostumbrada, y perdón con quien tienen “peros” con esta prenda pero yo sólo le veo virtudes: cómoda, liviana, libre del calor, y fácil de usar, nunca más hubo que preocuparse si levantando la pierna se ve algo o no. Ser feliz y libre es la consigna de esta bendita opción de vestir.

– Cómo dice el dicho, “el que mucho abarca”: le falta espacio en el clóset. Yo, y me imagino todas ustedes, debemos decir al menos mmm, 6 veces al año (mínimo): “No tengo qué ponerme, No tengo ropa, No tengo zapatos, No tengo carteras”. Bueno, noticia de último minuto. Sí tenemos, y nos sobran, y son tantas, que ocupan el espacio del clóset de esas cosas que queremos y no tenemos. Recomiendo, sólo si se puede, tener acceso a mirar todo lo que compramos o tenemos. Tenerlo colgado, ojalá no fundido en recónditos rincones. Primero, así se mantiene la ropa mejor, segundo, podemos combinar más fácil y rápidamente, y por último sabemos qué tenemos y qué no.