MI AMOR POR LAS REVISTAS

Mi papá ya sabe que cuando viaja lo que tiene que hacer para dejarme con una sonrisa y feliz es traerme una revista. Ya no me pregunta, ya sabe cuáles tiene que sacar rápido del Duty Free y cargar (contra su voluntad) hasta llegar a Santiago.

Mi papá ya sabe que cuando viaja lo que tiene que hacer para dejarme con una sonrisa y feliz es traerme una revista. Ya no me pregunta, ya sabe cuáles tiene que sacar rápido del Duty Free y cargar (contra su voluntad) hasta llegar a Santiago.

Y es que de verdad más que un perfume, unos chocolates o una polera souvenir si usted me quiere hacer feliz, tráiganme el conjunto de papel couché.

No me acuerdo desde que edad colecciono revistas, creo que desde los 13 o 14 más o menos, y si mi amor al papel lo tengo que atribuir a algo puedo contar que mis padres siempre me cuentan que cuando tenía meses mi entretención era comerme hoja por hoja el Chicago Tribune (nací en Chicago por razones laborales de mi progenitor). Quedaba negra obvio. Bueno, de ahí parece que mi “amor” por las letras y el papel no paró.

Veinte y tantos años después de comerme el Chicago Tribune mi amor, como todas las pasiones “evolucionó” y hoy es básicamente por revistas, y más revistas.

No les pasa?. No se quedan pegadas mirando en la pantalla una portada, la foto, la pose o inclusive la tipografía. Yo sí. Me llama la atención la magia de “transformar” lo común.

En este amor cabe por siempre las comerciales y legendarias Vogue y Elle, aunque en la primera siempre llaman más la atención aquellas que vienen del Norte de Europa como Vogue Russia o Turquía. Elle es rápida digerible, con  más contenido que publicidad, y con cosas con las cuales podemos soñar para siempre tanto como cosas que podemos ir y pagar en cómodas cuotas.

Para sentarse una tarde, té en una mano y hojear con detención están la Número, Interview, W, y las francesas J´Alusse o L’ Officiel.  Otras, como MUSE, ID Magazine, Self Service o Another Magazine son para  dejarlas en un rincón preciado de nuestro hogar con cariño y orgullo.