¿Problemas de espacio en el closet?

Un buen consejo: Si no has usado algo por un año, ¡entonces fuera!

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Me imagino que la mayoría de las mujeres se siente identificada cuando se habla de problemas de closet. En un mundo ideal, todas tendríamos el closet de Carrie Bradshaw cuando se casa con Mr. Big, en donde cada uno de nuestros zapatitos se mantiene en regio estado porque están en un espacio adecuado. Nuestras chaquetas y pantalones colgaditos en una pared, y en otra nuestras poleras y tejidos dobladitos perfectos, todo con olor a rosas, iluminado perfecto.

La realidad es totalmente opuesta. Incansables son mis intentos por mantener mis zapatos dignos, pero las botas se caen, las zapatillas se aglutinan, los zapatos de taco se aplastan. Los colgadores faltan, las repisas escasean. Una vez hasta se me cayó la barra del closet por sobrecargarla. En la búsqueda de consejos para optimizar el espacio en el closet, encontré en el sitio I’m an Organizing Junkie que dicta reglas que ayudan a dejar ir aquella ropa que no usamos, pero que sigue en nuestras vidas, por motivos más allá de la comprensión humana (o al menos, masculina).

1. Si no has usado algo por un año, entonces fuera, independiente del estado de la prenda. ¿Porque un año? Porque en un año cubres todas las temporadas. Si no lo usaste todo ese tiempo, probablemente no lo usarás nunca. La típica excusa de que: “Ay es que no tuve oportunidad” ¡se va al tacho de la basura!

2. Si tienes alguna prenda de ropa que si usas, pero que cada vez que te la pones, te carga, entonces chao también.

3. Para las que guardan una bolsa con ropa para arreglar, como yo, que lo único que hace es juntar polvo y ocupar espacio: ¡yyyy fueeeeeeera!

4. Si tienes harta ropa junta para planchar cuando te hagas el tiempo, y durante un mes has usado lindas tenidas sin echar de menos la ropa arrugada, entonces considera seriamente si la ropa que requiere extra esfuerzo, es digna de mantenerse en tu clóset.

5. No hay nada de malo en tener ropa guardada para cuando una baje de peso, es un clásico, pero tampoco se trata de que ocupe la mitad de tu closet. Acéptate como eres, sino, estarás en una constante lucha, siempre insatisfecha, pasándolo pésimo porque nada te queda, y seamos francas, seguro que todas hace años éramos más flacas, pero eso no necesariamente significa que éramos más atractivas. Así que guarda lo que más te guste, y el resto, ¡NEXT!

6. Si tienes una polera topísima pero nunca has podido usarla porque no tienes nada que le combine, ver regla número uno.

7. Todas tenemos el calzón clásico tierno y chistoso, o la polera que usabas hace 15 años, el pijama entero roto de cabra chica, o qué se yo, ropa que tiene algún significado especial. Ok, guarda toda esta ropa en algún tiesto plástico y a la bodega, o en caso de no tener espacio para esto, sácale fotos y despídete de ella.

8. Si tienes algunas cosas que en verdad no te gustan, pero que no tienes con qué reemplazarla, mejor deshazte de ella. Seguro no te sientes cómoda o te la pones y te carga (regla 2). Si este no es el caso, mantenla, pero si lo es, fuera con la ropa que no te hace sentir bien.

9. No tienes que necesariamente aplicar todas las reglas de una y pensar que te vas a quedar con ¼ de la ropa que tienes (aunque a mí la verdad es que no me afecta, si ese cuarto será pura ropa que me encanta). Anda de a poco, viendo como se siente, admirando el espacio libre y tu capacidad de deshacerte de lo que no aporta en tu vida. Regala. Como la segunda de las tres R: Reutiliza, Reduce, Recicla.

10. Invita a tus amigas y hagan tres letreros para la ropa que se queda definitivamente, ropa dudosa y ropa para regalar. Pruébate todo todo. Tómense una copita de algo, pásenlo shansho. De nuevo cito a Sex and the City. No me acuerdo si fue en la película pero se juntaban las amigas y veíamos las clásicas tenidas de Carrie de toda la serie.

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11. Y por ultimo, acuérdate de todas las veces en que has dado vuelta el cajón y no has encontrado nada que te guste. De las chorrocientas poleras, quizás solo 10 realmente salvaban. O llegaste un día cansada de la pega y miraste tu closet y te dio stress con la desoladora imagen: todo hecho un desastre, una materia gris de ropa sin identificar. Mal. No vale la pena que te salgan más arrugas por este tema. La ropa es un accesorio, no un motivo para pasarlo mal. Así que hazte el ánimo aplica estas simples reglas, que pueden ayudarte en más formas que solo deshacerte de la ropa.