Mi bolsita de género

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Betazeta Corp

Que unos aritos, que un remedito, que un par de medias, que un lápiz. Las minas pasamos comprando tonteritas. Y nos pasan dando bolsas. Algunas sirven para echar la basura; otras más mononas para envolver algún regalo;  pero la mayoría por su reducido tamaño, francamente no sirven para nada.

Así que hace un buen tiempo –justamente ordenando las bolsas que en mi casa ya no cabían- tomé la determinación de no aceptar las bolsas. A menos que comprara una polera blanca, y me la dieran en una bolsa que sirviera al  menos para el basurero del baño; no recibo bolsas.

Para solucionarlo, echo los hueviches chicos derechamente en la cartera, y los más grandes, en una bolsa de tela que siempre ando trayendo para ese propósito, y que a veces uso para colocar la parka o abrigo, chaleco, bufanda y guantes al subirme al metro.

De compras con mi mamá, me ha costado hacerle ver que no acepte todas las bolsas, la obligué a andar siempre con una bolsita de género y a no acumular bolsas porque “pueden servir para algo más”. Hace años que en mi casa sólo se compran las bolsas de basura grandes, que finalmente cumplen la utilidad de forrar el basurero grande por dentro, pero que no botamos cada vez que se llena. El basurero mediano usa bolsas de supermercado, – que son las menos porque la mayoría de las cosas van a las bolsas de género- el pequeño bolsas de la feria y para recoger la basura de los papeleros, usamos bolsas de formas rara (las típicas de tienda). Incluso reutilizamos las bolsas del pan de molde y las del confort.

Pero ya de a poco ha aprendido; al final le sale más cómodo y ella misma cuando salimos “de shopping” me pide que lleve mi bolsita. No creo que la convenza 100% de olvidar las bolsas en su vida; y es que cuando ella era joven, no tener nada de plástico, sobre todo bolsas “de nylon” como ella las llama, les hacía la vida un poco miserable a veces. (Almuerzos derramados, toallas higiénicas “lavables”,  pañales ídem etc)

También, como soy muy requeteapretada, no compro bebidas ni agua, sino que reutilizo una botella hasta que se rompe, por supuesto lavándola muy bien y muy seguido, porque de lo contrario, se acumulan hongos y otros bicharracos peligrosos para nuestra salud.

Así que cuando miraba las “Causes” (Causas, iniciativas) del Daily Beast, me sorprendí cuando vi esta campaña “Rechaza los plásticos desechables”. Llamaba a rechazar las bolsas en el supermercado y las botellas de agua en el avión, entre otras cosas, ya que afecta principalmente a la vida marina.

¿Tú rechazas las bolsas?