¿En qué gastan los hombres?

Dicen que somos nosotras las consumistas

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Dicen  que tenemos el clóset repleto. Que guardamos zapatos que nunca usamos. Que tenemos maquillaje suficiente para sobrevivir al apocalipsis zombie viéndonos lindas. Que hacemos zumbar la tarjeta de crédito; que no podemos pasar al lado de una oferta sin comprar nada y que en resumen, somos consumistas sin remedio, unas más, otras menos.

Pero los hombres no se quedan demasiado atrás. Cierto es que hay algunos que son ahorrativos y que guardan su plata. Pero también hay muchos que no reparan en gastos cuando de darse “un gustito” se trata.  Hice una mini encuesta en la oficina y recordé lo que ocurre en mi entorno, y descubrí que en lo que más gastan los hombres es en salir. A comer, a tomar. Restaurantes y bares sobreviven diría yo gracias a todo lo que toman los varones. No sé, es que si me preguntan a mí, prefiero mil veces comprarme una polera que un trago. A veces con lo que cuesta un solo trago, me alcanza para dos poleras.

Pero también gastan en tecnología, servicios por Internet, servicios de cable Premium, discos originales, películas ídem, juegos de video, monos coleccionables, e incluso, ropa. Pero nada de ropa del supermercado como nosotras a veces. No, sólo cosas de calidad que duren para siempre.

Una de las cosas que me he dado cuenta que hacen gastar a alguno  hombres, es cuando compensan sus “traumas” de infancia comprándose aquellos juguetes que cuando niños nadie les compró o que simplemente no estaban disponibles en nuestro país en ese momento.

Entrevistamos a  Mariana Fagalde, Directora de la Escuela de Psicología de la Universidad del Pacífico y le preguntamos qué es lo que le hace a los hombres – a diferencia de las mujeres- comprar.

En el caso específico de los hombres, a diferencia de a las mujeres, ¿qué aspectos emocionales los llevan a comprar?

Las únicas diferencias tienen que ver con aspectos que en nuestra cultura se asocian a la masculinidad, como el poder, el dominio, el control, la virilidad. Sentimientos de vulnerabilidad en alguno de estos ámbitos podrían estar a la base de aquellas compras que tienden a satisfacer necesidades emocionales.

Los hombres, ¿tienden a hacer más bien compras compulsivas o son de los que antes se informan bien y toman decisiones en frío?

En general, los hombres tienden a someter a un aparente análisis racional, que incluye variables formales y objetivas (como el precio) Sin embargo, el optar por ciertas variables objetivas y no por otras también da cuenta que las decisiones siempre están afectadas por la subjetividad de quien compra.

Así como las mujeres muchas veces compran cuando se sienten tristes o tienen alguna carencia emocional, ¿los hombres sufren de esto? ¿compran también por otras carencias?

Hombres y mujeres, como seres culturales, están insertos en el mercado. El mercado actual se caracteriza por vender objetos para la satisfacción de necesidades propias del ser y del ámbito emocional. Es tremendamente adaptativo comprar para intentar satisfacer necesidades emocionales, la dificultad se genera cuando el individuo impide su crecimiento y desarrollo integral enfatizando excesivamente la adquisición de productos en desmedro del desarrollo integral.

¿Qué hay del status que puede conllevar tener ciertos bienes? ¿Es esto más fuerte en los hombres que en las mujeres?

Para hombres y mujeres, parte de la definición de su identidad está atravesada por el status. Sin embargo, el status está dado por diferentes indicadores. En algunos está dado por los objetos materiales o bienes, y en otros, por aspectos no materiales, como una profesión por ejemplo. Ambos varían en función del género. Para las mujeres, el uso del cuerpo tiene que ver con el status, para los hombres la adquisición de bienes materiales.

Ustedes, hombres, ¿qué se compran?