Compras por Internet, desde carteras hasta yogur

Una tendencia en alza.

-En esta tiempo de inmediatez, nadie quiere hacer filas eternas para pagar, ni pelear por una camiseta, ni nadar entre el mar de gente -y de productos- en las liquidaciones, ni que la máquina registradora se bloquee, ni que se caiga el sistema, ni… Por eso, lo ideal es comprar por Internet, un sistema de compra y venta que hace tiempo existe y que cada día crece más.

Es mucho más cómodo, más rápido y más económico, sí más barato porque la gente va directo a lo que quiere, no se distrae en las góndolas del supermercado, ni en los chocolates en oferta de las cajas. Tanto ha aumentado, que en Buenos Aires este tipo de compras subieron 50%, en el súper, y en España es tendencia que las mujeres compran ropa sin pisar el probador, quedó demostrado con la inauguración de la tienda ZARA on line, que a las pocas horas de uso, ya tenía 1.200 pedidos.

En 2009 1.700.000 españoles compraron ropa por Internet, muy por encima de la cifra de 2004, 170.000. Por eso es que los grandes de la industria textil, como el Grupo Inditex (Zara), Mango y El Corte Inglés, han apostado por esta estrategia de ventas que en Mango factura 11,7 millones de euros al año, representando el 1% de la empresa y esperan llegar al 7% en tres años. A este paso, será fácil que lo logren.

¿Comprarían ropa sin probársela? Al parecer los estadounidenses lo hacen siempre, porque según Forrester Research, este negocio, que allá lleva años de ventaja (al menos 15, cuando nació Amazon.com), reporta 180.000 millones de dólares cada año. Es que además al comprar por Internet los artículos resultan más baratos, siempre están a un precio más rebajado, aunque sea un poco, que el de la tienda y con la misma calidad, así los famosos outlets quedan en segundo plano. Esto mismo sucede con los vuelos, las aerolíneas ofrecen en la Web pasajes más baratos comparados con los precios de la oficina.

Los productos de supermercado que más compran por Internet son bebidas, almacén, limpieza y perfumería y, según el diario Clarín, en Argentina se hacen en promedio 550 pedidos por día. “Las nuevas tecnologías están cambiando hábitos, normas y hasta las formas de pensar los conceptos de tiempo y distancia. Así, la posibilidad de realizar intercambios comerciales son muy valoradas en distintos segmentos y especialmente en los más jóvenes, lo que implica una nueva manera de pensar el retail hacia el futuro”, dijo al Clarín Mariela Mociulsky, directora de la consultora Trendsity.

Es más cómodo y el consumidor, al ser una venta domiciliaria, tiene hasta cinco días para anular el pedido.