Si quieres modernizarte y tienes más de 40 ¡Pide asesoría!

Cuando los adultos se visten como adolescentes.

Dicen que la belleza es subjetiva. El problema es que a veces el sentido común debe primar por sobre todas las cosas, especialmente en el ámbito de la moda. Por que una cosa es sentirse joven y otra es que te vistas como adolescente si ya tienes más de 40. Y no es un asunto de hombres o mujeres, esto de vestirse de forma errada ocurre transversalmente.

Según he observado, en las calles principalmente, existen varias mujeres a las que les encanta usar minifaldas de mezclilla, prenda básica en un armario femenino hasta los veintitantos, pasados los 30 esta tela no se debe utilizar en forma de minifalda ¡Nunca más! Puedes preferirla como falda hasta la rodilla, con algún corte entretenido, como pantalón o vestido.

Por otro lado están los hombres quienes generalmente luego de una separación de varios años de matrimonio, en los que se han mantenido fuera del mercado de la seducción, quieren volver a estar a la moda y engatusar mujeres por doquier. Ellos son los que más apoyo necesitan ya que su transformación generalmente surge en solitario sin ningún tipo de asesoría. Los errores son típicos ya que son tantos los años despreocupados del estilo que sus elecciones son una reminiscencia de lo que en su época era cool como las camisas de seda y algunos detalles modernos de hoy como los jeans pitillos, el problema es que algunas cosas juntan no pegan.

También están las mujeres que usan un gran escote en cualquier situación y lugar, aunque tengan muchas arrugar en el pecho. ¡Por favor no! Porque en vez de verse sexis se ven decadentes.

O hay hombres cuarentones que aparecen en las calles luciendo polerones con estampados regetoneros, con brillantes cientos de letras y capucha.

Existen algunas excepciones a la regla como algunos artistas que no se rigen por ningún canon existente y ellos como no harán caso ni si quiera los nombre. Pero ser un viejo cool es posible para todos, lo importante es mirarse al espejo y hablarse con sinceridad, preguntarse ¿Me siento bien? La actitud es fundamental a la hora de elegir la vestimenta.

Quiero dejar claro que no me refiero a crear cierto tipo de discriminación con la ropa y los estilos, lo que estoy diciendo es que debemos ser más cuidadosos y preguntar. No cuesta nada preguntar a una amiga, hija o compañera de trabajo sobre las mejores prendas que podrías adquirir. Una mujer estará siempre encantada de asesorar a un ser que necesita ayuda respecto de la moda.