El universo de los reinados de belleza acaba de dar un giro de 180 grados que ha dejado a todos con la boca abierta. Olvídate por un momento de las infinitas capas de base, las pestañas kilométricas y los labios perfectamente delineados.
Hoy, la primera ronda preliminar del Miss Grand International All Stars 2026, celebrada en la vibrante ciudad de Bangkok, Tailandia, hizo historia al imponer una de las dinámicas más retadoras, comentadas y aplaudidas de los últimos tiempos: la competencia de “cara lavada” o Bare Face.
Tres minutos para revelar la autenticidad
La organización del certamen decidió romper con los esquemas tradicionales y lanzar un mensaje contundente sobre la belleza real y la aceptación personal. En plena transmisión en vivo y sobre el escenario principal, las candidatas se enfrentaron a un cronómetro implacable.

Tuvieron exactamente tres minutos para retirarse por completo todo el maquillaje frente a la mirada atenta de los jueces y de millones de espectadores en todo el mundo.

Ver a las mujeres más hermosas del planeta despojarse de la producción estética para desfilar con el rostro limpio fue un momento cargado de adrenalina y vulnerabilidad. El prestigioso jurado, que cuenta con leyendas de la industria como Osmel Sousa, Lupita Jones y Natalie Glebova, calificó en tiempo real no solo la frescura y el cuidado de la piel, sino un factor mucho más importante: la seguridad, el amor propio y el magnetismo que cada reina proyectaba al natural.

Las calificaciones aparecían de inmediato en las pantallas, manteniendo a la audiencia al borde de sus asientos.

Samantha Quenedit: Una ecuatoriana que pisa fuerte en el Top 10
En este escenario de alta exigencia, la representante de Ecuador, Samantha Quenedit Sánchez, demostró de qué están hechas las mujeres de nuestro país. Con una evolución admirable desde su participación en el certamen convencional en 2025, la quiteña derrochó sofisticación y una estampa escénica impecable que la convirtió en una de las grandes protagonistas de la jornada.

Gracias a una combinación de elegancia clásica en el desfile de gala y una confianza arrolladora en la prueba al natural, Samantha acumuló un puntaje total de 17,76 puntos, asegurando una merecida y sólida posición dentro del codiciado Top 10 de la competencia.

Su paso por el segmento de traje de noche fue sencillamente magistral. Samantha lució una impresionante creación de la firma tailandesa Garlate Design: un diseño ceñido con escote corazón sobre tul nude, recubierto de brillantes cristales de Swarovski, pedrería y lentejuelas plateadas que destellaban con cada paso.

El toque dramático lo puso un espectacular polizón de plumas blancas, coronado con un estilizado peinado alto. Su pasarela fluida y segura le otorgó una de las notas más altas de la categoría con 9,13 puntos.

Pero el verdadero reto vino después. Al quedarse sin una sola gota de maquillaje bajo las potentes luces del escenario, Samantha no pestañeó.

Con una sonrisa radiante y una postura digna de una reina absoluta, obtuvo un destacado 8,63 en la ronda de cara lavada, probando que su belleza trasciende los cosméticos y que su carisma es su mejor carta de presentación.

El camino hacia la corona dorada
La aventura en Bangkok apenas comienza y el ambiente está que arde. El próximo jueves 28 de mayo las reinas volverán a encender la pasarela en la esperada competencia en traje de baño, donde se medirán la silueta, la energía y el ritmo tropical. Todo esto como antesala a la gran gala final del sábado 30 de mayo, noche en la que se anunciará el Top 25 y conoceremos a la primera e histórica ganadora del formato All Stars. ¡Ecuador entero sueña despierto con Samantha!