¿Qué se esconde tras tus anteojos de sol?

Sabemos que son un accesorio intransable para cualquier look, pero también tienen una gran carga simbólica. Nos dan poder, elegancia, misterio, y hasta son nuestros aliados para disimular el aburrimiento. ¿O no, Anna Wintour?

“Dime si un par de lentes negros grandes, un trench oscuro, y el cabello dentro de la chaqueta no aportan misterio”, pregunta Pamela Uribe, Fashion Expert de la Escuela Parsons. Es que entiende ese sentimiento de misticismo, incluso poder, que nos entregan unos buenos anteojos de sol.

lentes de sol

No sólo son útiles como aliados para un bad-day-face, sino que se convirtieron en un accesorio que le aporta un montón de onda a nuestro look. Son históricos, tienen su origen cerca del siglo XII en China, lugar donde se desarrolló la tecnología para ahumar los cristales de cuarzo con el fin de oscurecerlos. De ahí en adelante, imparables. Para el siglo XX ya eran un accesorio obligado en las estrellas de cine.

“El tema de poder camuflar nuestra identidad mediante lentes grandes, es parte de la cultura del cine, de las películas y, por supuesto, de nuestra realidad”, dice Pamela. “Uno de los grandes ejemplos es Audrey Hepburn, que ha sido y seguirá siendo ícono de los maxi lentes, hechos réplica innumerables veces por casi todas las marcas de alta gama de la industria”.

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Pero no sólo se trata de celebridades del cine o la música que quieren pasar desapercibidas, como el caso de Elvis Presley, con sus clásicos lentes retro. Hemos visto frente a nuestros ojos cómo la diplomacia, la academia, e incluso, la monarquía cede a los códigos y las normas de protocolo, y se atreven a dar el paso. Nadie se resiste a unos hermosos antojos de sol.

“Está el Kaiser de la Moda, Karl Lagerfed, que siempre sale con anteojos al término de sus desfiles, aportando un toque de misticismo al asunto”, recuerda la experta. A su vez, pone atención en lo complejo que son estas decisiones estéticas cuando se trata de personas “tan sobreexpuestas a la opinión pública, que deben tener cuidado de hasta qué color de labial llevan”.

La cosa es indiscutible: para algunas se trata de cuidado y elegancia, para otras complemento de look o pueden ser una jugada al misterio en ese evento en el que no quieres saludar a nadie. El punto intransable es que “te ves mucho más cool con lentes”, concluye Pamela.

“Hay lugares y lugares donde deben usarse, según protocolos, como es el caso de la monarquía, que tiene como primer axioma de la comunicación el ´todo comunica`. Así fue el recordado caso de la reina Isabel, cuando comenzó a salir a sus actividades sociales con lentes de sol y tuvo que explicar que fue debido a una operación, que necesitaba cuidarse del sol sí o sí”. Otra historia ya es Lady Di, quien quebró tantas reglas de lo establecido, que transformó los anteojos en un must para sus trajes y tocados.

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Verte estilosa o misteriosa, tal vez poderosa o disimular tu mirada. Ya lo saben icónicas estrellas que perpetúan tendencias, como Anna Wintour, editora de Vogue que asiste a todos los desfiles y entrevistas con sus gafas. ¿Por qué? En el 2009 dijo que sólo se trataba de una estrategia para pasar desapercibida en caso de aburrirse durante un show. “Para este punto de mi vida, ya se han convertido en un arma”, fue su frase con la que no podemos estar más de acuerdo.

lentes de sol

Hoy, las lentes de sol son un accesorio imprescindible. “Entre la oferta del mercado y los precios bajos, dejaron de ser sólo un objeto para cuidarnos de los rayos UV y pasaron a ser un complemento del look. Puedes salir todos los días con un par diferente y fácil tener unos 20 anteojos, considerando que los encuentras desde $1.990”, recuerda Uribe desde la Escuela Parsons.

Tal como explica Pamela, las y los milénicos se apropiaron de ellos para hacerlos parte de su comunicación, para que su sentido de la moda esté acorde a sus pensamientos y formas de ver las cosas. Clarísimo lo tienen representantes como Dua Lipa o Kendall Jenner, que revivieron el cat eye. Se trata de un modelo hecho a medida por Altina Schinasi, durante los años 30, con la mítica frase de la dramaturga Dorothy Parker: “Los hombres no molestan a las mujeres que usan anteojos de sol”.

lentes de sol

O los tiny oval glasses, adorados por celebridades como Bad Bunny o Gigi Hadid, que nos hacen pensar en las comedias románticas de los noventa, pero en realidad fueron popularizados por los Beatles, durante los sesenta. Una muestra más de la experimentación de este objeto y las posibles formas geométricas que podemos ocupar frente a nuestros ojos. Más que una protección, una declaración de principios.