B Capital: 5 creadores y múltiples saberes milenarios

Los creadores de esta nueva edición cuentan una historia imbuida de relatos resignificados en la contemporaneidad.

En esta nueva edición de B Capital se quiere resaltar el saber ancestral, el know how y lo que encierra culturalmente en Colombia. Y aunque lo artesanal es una característica que se ha usado por más de una década en toda Latinoamérica, en Colombia se ha procurado llevar todo esto más allá del folclorismo y de la exaltación obvia de lo originario en productos mucho más complejos y globales. Por esta razón entrevistamos a cinco creadores que desde sus talleres nos dejaron ver las colecciones que presentan en el gran evento de moda de Bogotá y en el que pudieron resaltar técnicas e historias que combinaron con su propia visión de colombianidad en pleno siglo XXI.

Laura Laurens y los nuevos significados de la identidad

La diseñadora cataloga su línea creativa como un “descuidado refinamiento”, en el que ha interpretado, desde su saber de artes plásticas, la forma como un elemento envolvente hacia el cuerpo. De esta manera ha logrado versatilidad en cada colección que ha sacado y en las que resignifica historias de moda. En esta ocasión, trabajó con una comunidad trans emberá y a través del desarrollo textil de telas militares y estampados como el animal print y las flores, ha creado un nuevo relato. “Las telas militares están estigmatizadas y les pusimos el trabajo de las chaquiras. Nosotros construimos diálogo y rompemos a través de la transformación textil los dualismos de estos estampados. Mostramos la paradoja  misma de lo que es ser colombiano: lo exuberantes y violentos que somos al tiempo. Con las flores quería desmitificar ese idealismo y esa romantización del campo, quería mostrar la crudeza de la belleza”, le dice Laurens a Publimetro, quien también muestra innovación en el área del corte y patronaje, así como en las imperfecciones de las telas (como el lino) y de esta manera le da un carácter global a sus historias a través también de la historia de la comunidad que colaboró con esta colección. “No quiero exotizar, ni idealizar. Trabajo con estas comunidades y hoy en día se visten como yo. Es un diálogo de uno a uno que resulta en un trabajo donde no ahondamos en lo evidente”.

A New Cross, las líneas del desarraigo

No es el diseñador “que siempre hace cosas góticas”, como le dijeron alguna vez, y oversized. Nicolás Rivero explora nuevos conceptos de belleza, género y ontologías. “Cada prenda es una arquitectura, es un espacio habitable”, le contó a PUBLIMETRO  el creador, quien lleva cinco años presentándose en la Semana de la Moda de París y vende hasta en Asia. Esta vez, para B Capital, mostró una colección que considera que es la que más habla por él y lo que quiere explorar en la Colombia contemporánea. De esta manera, con la única colección que hizo este año,  tomó elementos de los artesanos de Curití, como la cerámica o el fique y los puso en una colección donde sigue predominando ese monocromo pero con variantes de textura y elaboración: las piezas tienen líneas y geometrías con texturas como el fique, cada una de ellas insertadas a mano. Algunas tardaron hasta un mes en hacerse.

“Quería hablar de caminos rotos. De historias inacabadas. De un trasfondo social doloroso que ví en mis viajes, ya que la artesanía comienza a desaparecer. Los artesanos con quienes trabajé son mayores, pero no hay jóvenes. Hay un vínculo con estos saberes que está roto, por violencia, por desarraigo, por las nuevas formas de colonización. Así, exploro los detonantes que hicieron que estas personas se fueran de sus lugares en un país donde ya la artesanía no es valorada ni el tiempo del artesano es importante. Lo que hago es mostrar el factor folclórico, que me encanta, pero solo reinterpreto estos saberes a través de mi mirada”, narra Rivero al hablar de cada prenda en la colección más artesanal que ha hecho y en la que siente que ha hallado una voz propia.

Atelier Crump, símbolos y puentes femeninos

La marca de Diana Crump hace parte del proyecto de Fucsia- Club Colombia llamado Maestros Ancestrales, que en esta nueva edición sigue recuperando los saberes con la comunidad Ingá- Kamëntsá en el Putumayo. De esta manera, en co-creación con los artesanos de la misma, unieron sus relatos de lo femenino (tanto el sartorial y de moda que ha predominado en su marca como el de la simbología ancestral) en una colección donde la chaquira es un recurso fusionado de manera sofisticada con piezas como sastres en estampados y jacquards. “Esta vez queríamos que la mujer se reconciliara con su fortaleza desde lo femenino”, explica Diana Crump.

“Llegó entonces la propuesta de Maestros Ancestrales y vimos en esa reconciliación la simbología de la energía femenina ligada a la fertilidad, la vida, la madre tierra y las raíces. Exploramos a través del chumbe (faja simbólica de la comunidad Ingá-Kamëntsá) cómo conectarnos con la simbología, distinta a la occidental y conciliamos nuestro punto de vista con el suyo”. Así, la nueva colección de Atelier Crump tiene los símbolos indígenas, pero también los que la comunidad tomó de la civilización occidental para evocar la feminidad. Los cartuchos, las hojas, los ojos y los labios fueron hechos por la comunidad para adaptar estos saberes a un producto situado en un contexto de moda y empoderamiento en una colección que empezó en julio. “La comunidad fue bastante receptiva sobre lo que queríamos hacer y siento que el reto de esta generación es retomar los saberes ancestrales para darles un toque contemporáneo”, enfatiza Crump a la hora de mostrar cómo los saberes originarios pueden ir más allá de la evidente exotización.

Bastardo, subversión y relatos originarios

Rubén Antorveza, diseñador gráfico, lleva siete años con una marca que es un universo propio. donde lo kistch, lo oscuro, lo urbano y lo transgresor tienen elementos de sofisticación y onirismo. Y pensando en su retrospectiva y su nueva colección, unió los elementos más poderosos de su línea estética (como el cuero y los estampados) con piezas representativas y el nuevo relato de la cadena alimenticia que une en piezas contrastadas entre cuero brillante con corte láser y vestidos formales mate. De esta manera, serpientes, insectos y grillos en estampados y en arneses complementan un trabajo que siempre se ha caracterizado por explorar diversas técnicas en un look ultra depurado.

Soy, moda para curarte

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Adelantos de los complemento de PAI AUBTEM (Gracias lluvia) nuestra nueva temporada, diseñada con la colaboración de CURARTE, una organización del pueblo KÄMENTSÁ BIYA del municipio de Sibundoy en el Putumayo. Estas obras artesanales más que productos son elementos espirituales que llevan en su esencia la fuerza y energía de quien las elaboró y cuentan los sentimientos y las historias de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que SOI. En los tacones de madera tallada y enchapados en chaquiras se plasmaron Los cuatro elementos: fuego, aire, tierra y agua, y los colmillos de los collares son elementos de aseguranzas y protección utilizados por taitas Tatštümbua sabedores de la medicina tradicional que cura el cuerpo y el alma. Estos colmillos están rodeados de las flores de ayahuasca, planta tradicional que permite misteriosamente la visión del conocimiento a través de la yagé-ciencia. Gracias @maestrosancestrales @revistafucsia @inexmoda @cesa_edu @modaexito @artesaniasdecolombia @clubcolombia

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La marca de Diego Guarnizo y María Luisa Ortíz ha contado múltiples relatos de lo femenino y artesanal en Colombia desde hace seis temporadas. Por eso era comprensible que ellos- que se han recorrido todo el país mirando las técnicas de los artesanos en sus puntos más recónditos- estuvieran en un proyecto como el de “Maestros Ancestrales”, donde la comunidad Kamënstá de la vereda La Menta fue la co-creadora de esta colección, que venderán en Expoartesanías. Allí pudieron intercambiar saberes: el suyo, que se ha caracterizado por la experiencia y el respeto hacia las múltiples culturas y manifestaciones del país y el de los indígenas, basado en sus representaciones y técnicas. Pero esta vez fueron más allá. Fusionaron elementos del norte del país y pusieron a contar a los indígenas una historia en accesorios como zapatos, estampados y vestidos a través, por supuesto, del lo que los caracteriza como marca y de un nuevo relato. “Cuando fuimos a la vereda, ese día llovió y para ellos la lluvia es abundancia, tierra, bondad, buena energía. Todo es positivo”, narra Diego Guarnizo a PUBLIMETRO. “Así, ellos agradecieron a la lluvia, por lo que el nombre de nuestra colección es precisamente ese, Gracias, lluvia”.

Pero, más allá de un título impactante, hay una filosofía. “A cada puntada le ponen intención, la intención de ellos es curar a las personas. Todo lo que hacen viene cargado con la intención de sanar y es una simbiosis entre lo que te pones y tu vida”, explica María Luisa Ortíz. Y basados en esto, tomaron no solo los telares verticales sino que para los accesorios usaron el bejuco del yajé, planta sanadora y los fríjoles de San Agustín. Asimismo, magnificaron el trabajo de la chaquira y lo volvieron textil y a la manera de SOY le dieron otra variante creativa. “Nosotros queremos acercar la artesanía a la industria de la moda no como folclorismo, sino como identidad ”, expresan. “Y por eso también contamos con la comunidad para que esta contara lo que quisiera contar”.

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