Economía: La gran respuesta hacia las críticas de Colombiamoda 2018

Cada vez que hay una feria, surgen las críticas. Pero algunas de ellas solo se adaptan al difícil mercado y economía colombianas.

¿Por qué no hay apoyo a diseñadores? ¿Por qué pasarelas de jeans y reggaetón? ¿Por qué siempre los mismos? ¿Por qué fajas en pasarela? ¿Qué gana un diseñador en una feria? ¿Por qué unas marcas y no otras y para qué?  Son las preguntas usuales que se hacen luego de cada evento de moda de impacto en Colombia . Pero más allá de tantos cuestionamientos de carácter subjetivo (que también son importantes), hay que ver el panorama de una industria que como tal ha sufrido varios golpes por los mismos desarrollos políticos y económicos del país en los últimos dos años. Y no son cualquier cosa.

La industria de la moda en Colombia representa el aporte del 1,13 por ciento del PIB. Empleos, consumo. Elementos que se vieron afectados primero, por la situación económica mundial. Según cifras de Euromonitor 2018, las ventas de ropa y calzado crecieron solo el 4% en todo el mundo, vendiendo 1,7 billones de dólares. En cuanto a la situación local, las altas tasas del dólar, la reforma tributaria y por ende el bajo consumo de vestuario el año pasado, afectaron al sector. Hay que añadirle a esto los cierres de fábricas, despidos masivos y turnos simplificados, así como la caída de manufacturas: según el Dane, la producción tan solo del renglón hilatura, tejeduría y productos textiles registró una caída del 19%. Sin contar el contrabando, que es lo que más flagela al sector.

En ese contexto – y aparte de B Capital y Bogotá Fashion Week, que quieren mostrar otra forma de impulsar esta industria creativa- Colombiamoda, la feria insigne del país, ha tenido críticas y ha afrontado las debacles. Más que la nostalgia por los tiempos perdidos, la feria más importante de Latinoamérica ha tenido que adaptarse a un mercado cambiante. “ Es claro es que la industria de la moda en 2016 y 2017 en Colombia, sobre todo las marcas reconocidas, estuvieron muy colgadas de ventas y con problemas serios de utilidades. Al punto de que invertir en una feria, más de uno lo pensó dos y tres veces y recortó sus presupuestos de manera importante. Uno lo plantea porque toda la industria de moda está en una redefinición muy grande y las ferias en Colombia, particularmente Colombiamoda, aumentan su participación en tema de apertura a la gente y a otros segmentos y la parte de negocios se hace en ámbitos más privados que en la misma feria”, explica a PUBLIMETRO Camilo Herrera, presidente del observatorio de consumo RADDAR.

“Se hacen cosas a largo plazo y hay que entender la feria como un todo, sobre todo cuando miras cuánta gente va al Pabellón del Conocimiento. Ahora, supongamos que la cifra del 94% de cumplimiento sea entendible de esa manera en un momento en que la economía se está recuperando y no hay presidente funcionando. Es una cifra buena”, explica.

“Lo que pasó en Colombiamoda este año responde a cómo está la economía. No podemos olvidar en qué país estamos. No podemos perder el contexto y coyuntura en el que se hacen los eventos."

En esa parte de los negocios coincide el consultor de moda paisa Carlos Alberto Toro, quien lleva 50 años en la industria de confección y ha trabajado con Inexmoda y Eafit. Si bien Colombiamoda 2018 cerró con posibilidades de negocio de 169 millones de dólares, en los stands pasa otra cosa.  “Negocios de stands, no hicimos. Perspectivas para otras cosas, posiblemente. Cerramos tantos negocios de tal valor, eso no se dio”, afirma para PUBLIMETRO. “No hubo tanta gente en los stands, si a eso vamos.  El miércoles parecía día de inauguración. Pero no hay que negar que la situación en esta industria, el desempleo, es impresionante y que todos sus sectores están de capa caída”, explica Toro, quien al preguntársele sobre si una feria sirve para un diseñador en cuanto a lo comercial, responde que esto solo es una minúscula parte del mercado en Colombia. “Vestir con ropa de diseñador es costoso. Ahora se busca el día a día, la reposición de la ropa de uso común”.

Ni los jeans ni las fajas tienen la culpa

“No es una locura poner moda masiva en la feria, porque no puedes pensar que Colombia es un mercado de estilo europeo y americano y desconocer el 80% del mercado”, explica Camilo Herrera a PUBLIMETRO. Y en esto también coincide el consultor de moda masiva Gabriel Alvarado Mosquera, que halla en la estigmatización del sector – que tuvo antes su propio pabellón en Colombiamoda, Moda para el mundo- una premisa sin sentido. Más cuando en redes sociales se centró a este como el problema de esta pasada feria y sobre todo con la pasarela de Joy Staz y Zion y Lennox.

“El problema está en el fondo. En el objetivo de Colombiamoda y en el desenfoque de los organizadores respecto a la naturaleza de la feria. Hay fajas hasta en Pret. a Porter Sao Paulo y es una propuesta de producto que exportamos muy bien. Pero lo que sí es cierto es que no hay curaduría de los looks, porque hay una manera de mostrarse, pero no hay que olvidar que la pasarela es un show bien contado y no debe perderse el foco de la historia a contar por montar un reguetonero.  De ahí a que no puedan estar en un mismo espacio es estupidez decirlo. Las ferias del mundo tienen marcas top con marcas de distribución global. Entonces el tema es que discriminar en la moda colombiana a una marca porque no es Andrés Pajón, pues no. Hay que apoyar a las marcas con un acompañamiento integral, en pasarelas y stands. Los empresarios no sienten acompañamiento. Sienten que les venden un espacio y ya. Por eso este año fue el año de los showrooms. Muchos clientes míos tuvieron espacios comercialmente éxito en sus espacios”, explica.

Ante este panorama, ¿Mostrar qué? ¿Vender qué?. Estas son las preguntas que se plantean instituciones, marcas y actores de la industria de moda colombiana. Una que va más allá de reflexiones sesgadas y que como en todo el mundo, es reflejo de sus propias circunstancias.

P y R

Carlos Eduardo Botero, presidente de Inexmoda

“Lo que sucedió en Colombiamoda 2018 es producto de la economía”

Hubo varias críticas sobre esta versión de Colombiamoda. Se acercaron al 94% de meta de ventas. Hubo un argumento en el que se dice que mezclar la moda masiva (jeans y fajas) con moda de autor fue el causal de esta cifra.

Yo creo que es importante que tengamos en cuenta lo que está pasando en la economía. Si yo dijera que el año pasado o este año fue la primera vez que ponemos levantacolas, diría: “Ah, sí, con razón”. Pero hay que entender el contexto macroeconómico, lo que pasa en el país. Y para nadie es un secreto que el 2017 fue un año muy complicado para cualquier negocio existente. Una feria es un reflejo de lo que sucede en la economía de los países. Entonces, ahí se vio lo que se vio el año pasado. En este periodo se hizo en una época muy difícil, el primer semestre del año fue paralizado. Había mucha incertidumbre sobre lo que está pasando. El 2016 fue un año espectacular para el país, por otro lado.

Es fácil y light decir todo lo que dicen, pero hay que ubicarse en el contexto: en épocas de incertidumbre no se toman riesgos.  Y este año, empezamos a ver que esta tendencia empezó a estabilizarse. Si bien hay optimismo, todavía hay mucha expectativa por lo que pasará. Con el cambio de gobierno algunas personas quedaron tranquilas de que no fue un gobierno de izquierda sino uno en el que se busca apoyo empresarial. Y en esta versión se estabilizó el tema y por eso las metas las cumplimos al 94%, que para nosotros es importante. Ahora,  la feria debe mirarse más allá de un número. Si uno mira todo lo que sucede alrededor, compradores inversionistas, la feria es muy importante, sobre todo en los aspectos que trabajamos, conocimiento , negocios y moda.

Si tenemos solo el tema de negocios, no se tiene una mirada integral de la feria. Y obviamente recogemos esta información y miramos que podemos cambiar. Hicimos movimientos en la feria para que no fuera tan apretada, controlamos cuántos fueron a la feria y quiénes, entre otros elementos. Es un proceso en el que seguiremos trabajando para ser una plataforma importante en la industria de la moda de América Latina.

Esa fue otra de las críticas. Que fue mucha gente “nada que ver” a ver solo a Zion y Lennox con Joy Staz. Y que hubo más reggaetón que moda.

No hay que negar la importancia de la música para la moda. Vemos lo que está pasando en Nueva York, cómo los raperos están haciendo moda, cómo están haciendo alianzas, nosotros no podemos darle la espalda a lo que surge en el mundo.

Otro gran tema es la curaduría de pasarelas. Dicen que fue inexistente.

Tratamos de organizar la parrilla de tal manera que exista un equilibrio. Entre escuelas de moda, marcas y diseñadores, habiendo más diseñadores siempre. Pero no todo son parrillas oficiales, las más formales. Pero hubo otras plataformas como El Cubo, por ejemplo. Tuvimos alrededor de 70 momentos de moda en la feria. En el tema de la curaduría nos aseguramos de que sean marcas que hagan cosas serias. Pero si usted le pregunta a otra persona, dirá que lo mejor que pasó en Colombiamoda fue combinar moda y música. Por eso digo que este tema es muy subjetivo. Si usted le pregunta al consumidor final de una pasarela como la de Joy Staz, él le puede asegurar que fue una de las mejores pasarelas en las que estuvo en su vida. Es fácil opinar cuando no tienes contexto total ni entiendes el negocio. Y tenemos que tener en cuenta el posicionamiento de marca, qué piensa el consumidor.

Al final del día, pasarelas como las de J Balvin que involucran todo esto, ¿a quién le hablan? Al consumidor final. A quienes les compran. Si bien nosotros somos receptivos a todas las críticas, no se nos puede olvidar que la moda es un tema subjetivo.

También se cuestiona la naturaleza de la feria. A nivel mundial, hay mucha feria especializada y se dice que es una mala idea mezclar sectores de moda.

Los mercados de fuera son totalmente distintos al que tenemos en Colombia. Nos equivocaríamos fuertemente si tratásemos de copiar sus modelos porque somos culturalmente distintos. Y viceversa. En Europa las ferias comienzan a las 9 de la mañana y se cierran a las 5 de la tarde. No sucede nada, son de negocios. Pero Colombiamoda es una feria de moda, conocimiento y negocios. Es una feria que uno trata de organizar por espacios. Hay que mirar y cuestionar otras cosas. Uno mira si solo deja de entrar compradores, por ejemplo. Esto es muy complejo. Obviamente, todas las críticas son bienvenidas y las miramos y de ahí sacamos ideas siempre, pero también entiendo la naturaleza de las mismas.

¿Qué piensa del dicho de que el modelo está desgastado?

Para nosotros no lo está. Un modelo debe actualizarse y en eso estamos trabajando. Debemos mirar cómo somos más eficientes en temas de negocios, en innovación. Y vamos a mirar, como hacemos año tras año. Para Inexmoda el modelo no está mandado a recoger. Si tu caminas la calle, te das cuenta de otra opinión también.

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