Magdalena Müller y su relación con la fama: "Los aires de grandeza vienen por inseguridad"

Siempre la vemos en distintas plataformas, como la televisión y el teatro, pero ahora aparecerá en “Y de pronto el amanecer”, la premiada cinta de Silvio Caiozzi que se estrena este jueves 12. Con los pies bien puestos en la Tierra, se siente alejada de la generación Millennial, y no descarta probar suerte fuera de Chile.    

Talentosa, multifacética y sencilla. Desde los 13 años, Magdalena Müller (26) ha probado diferentes escenarios, aunque no siente que perdió su infancia, al contrario. “En ‘Charly Tango’ tuve un rol chiquitito, y no sentía que era cansador. Cuando hice ‘Amango’, éramos todos de la misma edad, cantábamos, actuábamos, viajábamos, hacíamos conciertos. Era cumplir un sueño, lo pasamos chancho y nunca nos sentimos presionados”, recuerda.                                                                                                                                       

Aunque sí es hija del rigor, hay que decirlo. Comenzó con clases de ballet a los 4 años, donde aprendió la importancia de la disciplina y constancia. “Quizás gracias a eso he llegado donde estoy, porque tengo cero pituto; todo ha sido a pulso”. Luego de un largo paso por Canal 13 ingresó a TVN con personajes como la “Claudia”, en “Pobre Rico”, y la “Yoyita” en “Los Carmona”.                                                                                                                          

Actualmente, después de su participación en “Ámbar” y “Tranquilo papá”, mantiene su contrato con Mega mientras trabaja con su compañía de teatro La Cruda, y además participando  hasta el 15 de abril en el espectáculo “Conviértete en el Principito”, en el Parque Arauco. “Me visualizaba con este presente, porque siempre luché para tener muchos proyectos. Me gusta mucho estudiar, trabajar; siempre ha sido mi dinámica hacer muchas cosas a la vez”.

Cuando estabas en el apogeo de “Amango”, ¿te sentías una niña exitosa?

No, nunca lo asumí así. Lo recuerdo como un episodio extraño en mi vida, hice giras cantando por Chile, algo que nunca pensé que iba a vivir. Veía que éramos exitosos, pero nunca me sentí abrumada. Era entretenido. Éramos nueve, compartíamos todo, vivimos situaciones muy amables.

¿Se te fueron los “humos a la cabeza” alguna vez?

Nunca me sentí así. Seguí en el mismo colegio hasta Cuarto Medio, como siempre. Mis amigas de la vida son del colegio. En un minuto me dijeron que quizás tendría que salirme para grabar, pero no era una posibilidad para mí.

¿Pero es común que a la gente se le suban los humos en este ambiente?

He descubierto que los más grandes son los más humildes, me refiero a los que han tenido más logros en su carrera. Quizás alguno es más divo, pero son los menos. Me ha tocado ver gente nueva que cree que el éxito será así siempre, pero después las caídas son feas. Cuando los humos se suben desde el principio, la fama dura poco. Este es un trabajo como cualquier otro. Cumplir horarios y ser respetuoso es el primer paso, y he visto personas que han perdido ese respeto. Se han atrevido a llegar tarde o sin las escenas aprendidas, por ejemplo.

Pasa también con los entrevistados. Muchas veces los talentosos son más amables, cercanos y empáticos…

Tengo una teoría al respecto: los aires de grandeza vienen por inseguridad. Tratar de demostrar que uno es demasiado bacán tiene que ver con poner una pantalla. Te acercas un poco y te das cuenta de que son inseguros. Lo que más me ha servido en la vida es ser muy trabajadora y amable con todo el mundo.

Fuiste al Festival Internacional de Cine de Guadalajara a presentar “Y de pronto el amanecer”, de Silvio Caiozzi. ¿Cómo fue esa experiencia?

¡Sí! La película se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Montreal, donde ganamos el premio como Mejor Película. Y quedó seleccionada en otros festivales, entre ellos el de Guadalajara, el más importante de Latinoamérica. Estaba nominada a “Mejor Largometraje Iberoamericano de Ficción”. De 1.900 largometrajes, sólo quedaron 17. No ganamos el premio, pero fue una gran experiencia, y quedar entre los 17 ya es un premio. Estoy muy agradecida con el equipo por llevarme. Fue una oportunidad maravillosa.

¿Quieres seguir incursionando en cine? 

Sí, por supuesto. “Y de pronto el amanecer” la grabamos hace cuatro años y se estrena este 12 de abril. Me siento contenta con mi desempeño, y de mano de Silvio aprendí mucho. Es muy distinto pasar de la televisión al cine. Fue un proceso largo, viví dos meses en Chiloé. El año pasado también grabé dos películas más que aún no se estrenan, “Un domingo de julio en Santiago”, de los hermanos Ibarra, que ha sigo destacada porque Dani Vega actúa ahí también, y la segunda es “Calzones rotos”, una coproducción chilena-argentina, dirigida por Arnaldo Valsecchi.

¿Se nace con talento, se cultiva, se estudia?

Es una mezcla. Uno nace con herramientas, nace con intuición. Algunos son más intuitivos que otros, pero todo depende del trabajo. Esa frase que dice “99% de trabajo y 1% de talento” es real.

Te da herramientas estudiar Teatro…

Pasar por la escuela es una experiencia increíble. Estudié la carrera profesional en la escuela de Fernando González, y tuve el privilegio de tener hartas clases con él, estuve tres semestres con él, así es que puedo considerarlo mi maestro. La escuela te entrega herramientas y te enseña la capacidad de autogestión y resistencia que uno tiene que tener.

Tienes una amiga que vive en Los Ángeles, California, a quien siempre nombras. ¿Te gustaría probar suerte allá?

La Carito Vargas, y sí, lo he pensado harto. Pero me entran los miedos y las inseguridades. Aquí he construído mi carrera televisiva, teatral y comienzo la cinematográfica. Me da un poco de miedo, pero tengo ganas, no lo voy a negar. Qué ganas de probar suerte en el mundo, en Europa, Estados Unidos o Latinoamérica. No está eliminado de mi lista, y no me cierro a ninguna posibilidad. Si me llegara ahora la oportunidad, la tomo. 

¿Qué característica tienes de los Millennial?

No me siento muy representada por los Millennials. Sí me identifico con su poca tolerancia a la frustración, a pesar de que me he enfrentado a eso y lo he superado.

¿Qué haces para aumentar esa tolerancia?

Lo único que he encontrado ha sido caerse, pararse y seguir no más. Otra característica que veo, incluso en mis papás, es que las generaciones anteriores se quejan menos, pareciera que les duele menos. En eso no me parezco a esta generación. Personalmente soy poco alegona, muy poco. Me falta serlo un poco más. De chica sufría porque me pasaban a llevar en ciertas cosas porque no sabía decir que a mí me importaba o me dolía. Por tratar de ser conciliadora pasé por tonta más de alguna vez. Me sigue pasando… Es que me cuesta pelear, me pone nerviosa la situación de conflicto, no sé cómo reaccionar. Me quedo muda, fría o tiende a darme pena.                                                                                          

Y si te hablamos de redes sociales, ¿eres Millennial?

Tuve que aprender a quererlas. Me violenta un poco esto de querer saber todo de todos. “Estoy saliendo del baño, me voy a duchar, a comer”… A ese punto no llego, pero me encanta que sea un medio que me hace estar más cerca del público. La gente se siente con la confianza de escribirte, de hablarte.

Muchos opinan que tienes cara de niña buena. ¿Tú qué crees?

Terrible me parece (ríe). Creo que es un prejuicio. Es mirar muy de primera línea, sin profundizar. Igual me considero una buena persona. No tengo problema en hacer personajes de niña, porque parecer más joven el mayor tiempo posible, me conviene. Uno de joven pasa a ser mamá de un hijo de 20 años. Prefiero ser joven, pero no me gusta tanto que me den papeles de “buena”.

No has explotado tu faceta más sensual. ¿Te gustaría?

Sí, si se me presenta, feliz. No se han atrevido quizás porque lo sensual se relaciona con una persona mayor. El personaje que nunca me han dado es el de la cuica pesada. Creo que tiene que ver, ¡oh, grandes revelaciones!, con mi físico. Está relacionado el ser cuica con ser muy flaca, y yo no soy muy flaca. Tengo un físico normal. 

¿Has pensado en bajar más de peso por esa razón?

Me lo he cuestionado muchas veces, pero no me parece justo. Esta es mi genética, este es mi físico. Tengo un peso súper normal, y soy normal, pero en televisión no soy el estándar. El estándar es ser muy flaca o delgada. Pero no me gusta. El 90% de las mujeres no pesa 45 kilos. Si quisiera pesar 45 tendría que enfermarme, dejar de comer o vomitar, porque mi genética no me da para pesar eso. Ser más flaca no me hace mejor actriz, no me hace mejor persona. Mi trabajo es más importante que mi envoltura.

Es un gran mensaje para las jóvenes. Para todas las mujeres, en realidad.

Sí, ámense como son. Los mensajes de la publicidad y televisión son violentos, los estándares de belleza son irreales. Giselle Bundchen es maravillosa, pero yo no nací así…, ¿qué voy a hacer? Castigarse por no haber nacido como Valeria Mazza no tiene sentido. Tengo compañeras que son hermosas y que tienen una gran genética. Sé que se cuidan y hacen deporte, yo también hago mucho deporte, pero mi cuerpo tiene este límite y me gusta, así, tal cual. Me amo así.

FOTO 1:

BOTINES MANGO, $49.990.

JEANS RIVER ISLAND EN RIPLEY, $69.990.

POLERA RIVER ISLAND EN RIPLEY, $19.990.

CHALECO TOMMY HILFIGER, $169.990.

PULSERA DIJON, $3.390.

FOTO 2:

COLLAR SWAROVSKI, $299.900.

BOTAS VIZZANO, $46.990.

SHORT FOREVER 21, $12.990.

BLUSA FOREVER 21, $10.990.

GILLETE RIVER ISLAND

EN RIPLEY, $64.990.

FOTO 4:

POLERA RIVER ISLAND EN RIPLEY, $21.990.

JEANS FES EN JOHNSON, $16.990.

CHAQUETA TOMMY

HILFIGER, $149.990.

FOTO 7:

CHAQUETA FOREVER 21, $28.990.

PANTALON FOREVER 21, $16.990.

POLERA RIVER ISLAND EN RIPLEY, $21.990.

AROS SWAROVSKI, $74.990.

COLLAR SWAROVSKI, CONSULTAR EN TIENDA.

ZAPATILLAS RIVER ISLAND, $54.990.

LENTES RIVER ISLAND EN RIPLEY, $14.990.

FOTO 10:

LENTES RAY-BAN EN GMO, $119.900

POLERA RIVER ISLAND EN RIPLEY, $24.990

CARTERA LIUJO, $138.990.

PANTALÓN H&M, $29.990.

PULSERA SWAROVSKI, $149.900.

FOTO 11:

TOP CALVIN KLEIN, $21.990.

PANTALON MANGO, $49.990.

TRENCH MANGO, $99.990.

BOTINES AZALEIA, $39.990.

CARTERA SECRET, $29.990.

JOCKEY NGX, $9.990.

FOTO 12:

TOP CALVIN KLEIN, $19.990.

FALDA FOREVER 21, $12.990.

BOTINES MANGO, $59.900.

FOTO 13:

BLAZER CORONA, $12.990.

JEANS FES EN JOHNSON, $12.990.

POLERA FOREVER 21, $7.990.

ZAPATILLAS NIKE, $89.990.

LENTES JIMMY CHOO EN ROTTER&KRAUSS, $259.900.

DIRECCIONES:

DIRECCIONES

River Island en Ripley: Parque Arauco.

Forever 21: Parque Arauco.

Tommy Hilfiger: Parque Arauco.

Calvin Klein: Costanera Center.

Mango: Alto Las Condes.

Swarovski: Costanera Center.

Vizzano: En www.dafiti.cl.

Secret: Mall Plaza Los Dominicos.

Ópticas Schilling: Mall Plaza Los Dominicos.

GMO: Casacostanera.

Rotter & Kraus: Parque Arauco.

Azaleia: Parque Arauco.

FES en Johnson: Mall Vivo Centro.

Corona: Avda. Libertador Bernardo O´Higgins 771, Santiago.

Nike: Parque Arauco.

H&M: Costanera Center.

Liujo: Nueva Costanera 4115, Vitacura.

Te recomendamos en video