Hábitos y costumbres que pueden poner rebelde a tu cabello

Cuando el pelo está sano, es agradable. Sin embargo, hay cosas que hacemos sin darnos cuenta y que pueden perjudicar la salud del cabello.

No podemos decir que el cabello está siempre igual. Claro, quizás a ojos de los demás tu pelo es siempre el mismo, a no ser que te hagas un cambio de look o un peinado que nunca te habías atrevido a usar.

A pesar de la impresión de los demás, nosotras siempre notamos cuando el cabello amanece rebelde. Hay días en que puede estar más grasoso, con más frizz o simplemente, muy extraño.

Dejando de lado el largo o el tipo de pelo que cada una tiene, hay ciertas costumbres y hábitos que nunca van a ser buenos. Muchas veces no nos damos cuenta que los hacemos; son cosas automáticas, pero a las que deberíamos prestar más atención.

Te tocas el cabello constantemente

Muchas de nosotras tenemos esta manía (sí, me incluyo). Puede ser porque lo llevas suelto y te molesta cuando se te pone en la cara, o también porque estás acostumbrada a tocarlo todo el tiempo. Este hábito es malo; hace que el pelo esté mas grasoso y que se caiga más de lo normal.

Usas colas de caballo muy apretadas

Retomando el punto anterior, a nadie le gusta tener el pelo en la cara. Muchas mujeres optamos por hacernos una cola de caballo para olvidarnos de esta molestia, pero si son demasiado apretadas, el pelo se puede quebrar y tampoco permitirá que la sangre circule normalmente por el cuero cabelludo.

Lo expones al calor o al frío sin protegerlo

El cabello es delicado y al igual que la piel, necesita que lo protejas del medioambiente. Si usas planchas alisadoras u onduladoras, aplica un protector de calor. Es fácil encontrar estos productos y son súper efectivos para evitar el daño. Cuando hace mucho frío, el pelo también se debilita. En los meses de invierno, trata de hacer cortes de puntas periódicos para darle fuerza.

Te cepillas o peinas demasiado fuerte o muy bruscamente

Imagínate qué pasaría si todos los días pasaras tus dedos muy fuerte por la piel de tu cara; lo más probable es que se irritaría. Lo mismo ocurre con el cabello. Si usas cepillos o peinetas con dientes muy duros y además no tienes cuidado, se te va a caer más el pelo, lo vas a debilitar y además, te va a doler.