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Moda y Belleza 13/12/2013

Un spa para tu cara

Un vapor y una mascarilla adaptados a tu tipo de piel. Tu cutis lo agradecerá.

Por : Pola Thrace

Hace unas semanas noté que mi cutis se está saliendo de control. Siempre he tenido la piel más o menos delicada y ahora resulta que se volvió grasa y a la vez deshidratada, muy raro. Empecé un tratamiento casero de una semana que ya me ha funcionado antes para tratar de devolverle el equilibrio.

Les paso el tip porque es muy útil y se puede adaptar a cada tipo de piel. Si no están teniendo un problema específico como el mío, hacer un facial como este una vez a la semana es de todas maneras muy saludable.

Primero unta tu cutis con miel de abeja natural. Calienta en una olla dos litros de agua. En cuanto hierva, agrega a tu elección un puñado de romero, tomillo, lavanda, salvia o una mezcla de estas plantas.

Debes evitar el romero, tanto la planta como el aceite esencial si estás embarazada, ya que es un fuerte abortivo. Tapa y deja hervir tres minutos.

Retira del fuego y agrega 10 gotas de aceite esencial de romero, lavanda, eucalipto o tea tree. El aceite no es obligatorio pero sí muy recomendable. Agrega también una cucharadita de jugo de limón o de tintura de benjui. Vierte en un recipiente de boca muy amplia e inclínate para recibir el vapor en la cara, tapándote con una toalla para que el vapor no se escape. Permanece en esta posición durante diez minutos. No te preocupes si la piel se enrojece, es por el calor del vapor pero no pasa nada.

Seca tu cutis y aplica una mezcla a partes iguales de gel de sábila y aceite de oliva o de glicerina y aceite de oliva en caso de piel normal, mixta o grasa. Si tu piel es muy reseca o madura, cambia el aceite de oliva por aceite de ricino o de aguacate.

Sé que puede parecer contradictorio poner aceite en una piel grasa o mixta, pero de hecho el aceite de oliva es lo que se llama en cosmetología un aceite “seco”. Es decir que penetra muy bien en la piel sin tapar los poros. Al cabo de 20 minutos, retira el exceso de mascarilla con una toalla húmeda.

Como les decía antes, con una vez a la semana es suficiente, aunque como estoy “curándome” la piel lo haré todos los días durante una semana, no más.

Fuente: Sábanas limpias