Moda y Belleza

10 problemas de las chicas con poco busto

¿En qué minuto los senos se transformaron en una verdulería? La competencia entre los melones y las mandarinas.

Dicen que la sociedad está hipersexualizada. Que existe un abuso de erotismo en las calles que ha ido perturbando nuestras mentes teniéndonos al borde de lo que puede ser considerado inmoral para algunos.

Sin embargo, más allá de que cada vez pensamos más en sexo por lo que vemos, hablamos y leemos – oh, sí, Christian Grey -, nuestra concepción de cómo debería ser nuestro cuerpo ha ido variando al punto de que algunas quieren parecer modelo de Victoria’s Secret, mientras otras anhelan y le ruegan a Dios todos los días en cada una de sus oraciones que le crezcan las pechugas.

Los senos son un rasgo característico femenino, por lo que tendemos a creer que son lo que nos hacen mujer.

Al final esa percepción juega con tu mente: si el chico que me gusta se fijó en mi amiga, fue porque ella tiene las tremendas tetas. No necesariamente es verdad. Sí, a los hombres les encantan los melones, pero es mejor tener un buen culo a que sea puro hueso, ¿o no?

Lo que es peor es cuando te molestan por los melones que careces, burlándose por el huevo frito que con suerte tienes. Entonces, ¿cuál es el tamaño ideal? ¿Unas naranjas? Quizás mejor un par de chirimoyas. ¿Pero alguna vez has pensado qué pasa por la mente de las chicas que no superan las mandarinas y que algunas incluso sólo llegan a ser aceitunas?

Por lo mismo, quise compartir con ustedes los 10 problemas de las chicas con poco busto que publicó Amy Longworth en Literally, Darling:

  1. No importa cuánto te esfuerces, jamás lograrás rellenar apropiadamente tus sosténes.
  2. El escote o más bien la falta de uno.
  3. Que confundan tu sostén con el de una niña.
  4. Darte cuenta que en realidad te quedarían mejor los sosténes para niñas.
  5. Cuando estás acostada, tus senos desaparecen.
  6. Pareciera que tienes pectorales cuando usas sosténes deportivos.
  7. Sabes que tu novio te ama por cómo eres, pero también que no se quejaría si es que mañana amaneces con copa C.
  8. Ciertos juegos sexuales son imposibles porque no hay con qué jugar.
  9. Jamás usas petos porque no tienes con qué sostenerlos.
  10. Que tu cuerpo crezca hacia los lados – gracias, universidad – mientras que tus gemelas siguen igual de pequeñas.

No soy hombre – espero que sea obvio con la foto de mi perfil -, pero sí estoy convencida de que es más importante sexualmente tener un mejor poto que pechugas. Pero de todas formas lo esencial está en querer tu cuerpo por lo que es: tuyo. Si pasáramos más tiempo agradeciendo lo que tenemos que preocupándonos de lo que nos falta, seríamos mucho más felices y tendríamos muchos menos problemas emocionales.

Además, competir con el/la de al lado nunca ha sido bueno. Competir con la chica de la gigantografía que está fuera de nuestras ligas es aún peor – te aseguro que más de un defecto debe tener y debe andar neurótica al respecto.

No tengo melones ni naranjas ni aceitunas, tengo pechugas.

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