Más mujeres alquilan habitaciones de hotel y otros ejemplos de la dureza de la pandemia

Las mamás trabajadoras han tenido que buscar alternativas para poder desarrollar sus labores

La pandemia de coronavirus no solo ha sido un desafío para la salud de las personas alrededor del mundo sino también para la paciencia de las madres trabajadoras que deben hacerle frente a sus niños y sus responsabilidades desde casa.

Con la nueva normalidad llegó también el teletrabajo y la presencia de los hijos, 24 horas al día y 7 días a la semana en el hogar, que exigen atención de ellas al igual que el resto de sus obligaciones como profesionales. Un caos para la mayoría.

pandemia Las mamás trabajadoras enfrentan un reto esta pandemia más allá de los temas de salud. - Pexels

En la búsqueda de la calma

“Mi presencia y flexibilidad (en la casa) enviaron una señal clara a mis cuatro hijos: 'Mamá puede estar trabajando o no, ¡así que agárrate! ¡Pregunte! ¡Rabieta!"", declaró a InStyle Jill Krause, una dama en apuros durante este periodo de confinamiento.

Su historia puede identificar a muchas mujeres que experimentan lo mismo a diario y que ahora deben resolver sus deberes laborales en pocos minutos por lo demandantes que resultan las necesidades de los pequeños.

Además, teniendo en cuenta que la mayoría de los hogares no están capacitados para tener oficinas o lugares óptimos para el trabajo remoto, hace que las mamás trabajen en medio de juguetes, ruidos y hasta ropa sucia.

“Las escuelas cerraron en marzo y en abril supe que necesitaba un lugar para calmar mi mente. Necesitaba quitarme a los niños y encontrar una habitación propia", agregó la mujer que poco después encontró la solución.

pandemia Las mamás tienen que resolver las clases en casa y sus propias labores. - Pexels

Esta fue alquilar un apartamento cerca de su casa, que ha utilizado como oficina, y que le ha dado la paz mental que necesitaba para rendir a pleno en el hogar y en el trabajo, sin poner en riesgo sus ingresos económicos.

Conforme con la Oficina de Censo y la Reserva Federal de EE.UU, citada en el mismo medio, las madres que trabajan en los estados que acataron la cuarentena antes, tienen 53,2% más de probabilidades de tomar vacaciones de sus oficios, que las que no.

Y es que para muchas, tener hogares que ahora son escuela, oficinas, gimnasios, lavanderías, restaurantes, espacios de recreación y más, ha originado el aumento de estrés y ansiedad.

En consecuencia, muchas han imitado el caso de Jill Krause y buscan hoteles, casas en alquiler y hasta locales de almacenamiento para marcar una diferencia de la vida hogareña del resto.

pandemia En esta pandemia no hay vacaciones ni tiempos libres de ser mamá. - Pexels

En el mismo sentido, en algunas ocasiones esto no sucede porque ellas no cuentan con ayuda de sus parejas, por ejemplo, sino porque los niños siempre recurren a sus madres y son más accesibles, algo que los pequeños no saben cómo lidiar.

“Siempre hubo un apoyo institucional confiable como la escuela, el cuidado después de la escuela, las actividades y los deportes. Esto es una gran parte de lo que mantuvo funcionando el sistema para las familias trabajadoras. Y ahora sin escuelas no hay distinción entre el trabajo y el hogar", agregó Tim Allen a la misma fuente.

Los estragos de la pandemia en la salud mental femenina

Por otra parte, esta situación en la que las madres reciben la carga más pesada de atender el hogar, ha traído consecuencias para su salud mental.

De acuerdo con Working Brain, las mujeres están experimentando depresión a una tasa 83% más alta respecto a febrero de este mismo año, agregó el citado medio.

Las causas se distribuyen entre los horarios alterados, el no tener apoyo de otros familiares y amigos, los días interminables y la pérdida de estructura para lidiar con su cotidianidad.

Para revertir esto los expertos aconsejan a las mamás trabajadoras "la autopreservación", optando por medidas como la de Jill y otras mujeres que también han invertido en espacios o momentos para ellas.

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