6 consejos para sobrellevar los calambres durante el embarazo

Conoce por qué se producen los calambres en el embarazo y cómo prevenirlos

Es común escuchar a las mujeres embarazadas que se despiertan constantemente en la noche, sobresaltadas porque un músculo de la pierna se les ha contraído y esto les produce dolor. A esta molestia se le conoce como calambre y es propia del embarazo, generalmente sucede en el tercer trimestre de embarazo. Se añade la dificultad de movimiento para poder estirar bien el pie y que desaparezca el dolor.

Las contracciones involuntarias de uno o varios músculos suelen producirse a la altura de la pantorrilla, generalmente en el gemelo. Pero en ocasiones, también ocurren en los músculos abdominales. Es una sensación dolorosa pero rápida.

Las mujeres que padecen calambres antes del embarazo son más propensas a que les ocurra a lo largo de la gestación. Suelen estar relacionados con la fatiga muscular. Se cree que están asociados al cansancio, a cambios de temperatura o a la permanencia en una posición que va agotando al músculo. Incluso un mal gesto puede desembocar en un calambre.

Los calambres se producen principalmente durante la noche, cuando el cuerpo está en estado de relajación, y son más frecuentes en el segundo trimestre de embarazo. Por otro lado, durante el embarazo, el crecimiento del útero puede presionar algún nervio y esto hace más frecuentes los calambres.

Cómo sobrellevar la molestia

La mejor manera de que pase el dolor y que el músculo se relaje es estirar bien la pierna trayendo hacia ti los dedos de los pies, así trabajas el músculo en sentido contrario y poco a poco se expande.

En caso de encontrarte sola puedes poner el talón en el suelo y los dedos del pie en la pared y hacer una fuerza de empuje hacia delante, así estirarás el músculo.

En ocasiones pudieras tener deficiencia de vitamina B6. Si los episodios de calambres son muy frecuentes, tu médico podría recetarte un suplemento con esta vitamina.

Aumenta el consumo de plátanos, que ricos en magnesio y potasio esto favorecerán que no aparezcan los molestos calambres.

Para evitar su aparición también has de cuidar la postura que adoptas, evitando sobrecargar las extremidades.

También es recomendable: tomar mucho agua, caminar todos los días, realizar masajes suaves en las piernas, llevar zapatos planos, o realizar duchas de agua fría en las piernas.

 

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