Conoce la poderosa influencia de la Luna en el parto

La llegada de tu bebé puede depender de la posición de la luna

Hace tiempo que se piensa que la luna tiene efectos físicos en los seres humanos, especialmente en las mujeres. El ciclo menstrual, la concepción e incluso la fertilidad han estado estrechamente relacionados con los ciclos de la luna.

A medida que cambia la luna, las mujeres embarazadas pueden presentar síntomas inesperados o hasta sentir mayor movimiento de sus bebés. Lo increíble es que también hay una influencia de ésta en el nacimiento y las sensaciones que se tengan en el parto.

¿Se trata de un viejo cuento sobre astrología o una simple coincidencia? En realidad, muchos doulas (o parteros o asistentes de parto) cuentan que los números de nacimiento aumentan durante el período de luna llena de cada mes.

En la fase de luna menguante, se encuentran más bolsas rotas con líquido amniótico teñido. En la fase de luna menguante nueva, se producen más partos espontáneos y en la fase lunar creciente-llena, se observan más inducciones con dilataciones lentas, más alumbramientos manuales, amenazas de partos prematuros y cesáreas.

Durante la llamada luna negra, que ocurre un día antes de la luna nueva, se cree que los partos suelen ser los peores del mes ya que son más largos y más difíciles. Es un día en el que hay que tener más cuidado de lo normal con la frecuencia cardiaca y hay que vigilar estrechamente los nacimientos para que la cosa no se complique.

Una explicación lógica a la influencia de la luna y el nacimiento del bebé está en que si tenemos en cuenta que la luna influye en las mareas y nuestro cuerpo es, en gran parte, agua, no parece una tontería. En el caso de una embarazada, los  niveles de agua son aún más elevados, debido a la presencia del líquido amniótico. Por eso, decir que la luna puede influir en el momento del parto, en parte, tiene su lógica.

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