¿Existe el síndrome del hijo del medio? Psicóloga lo explica

Un artículo escrito por Adam Sternbergh sobre la desaparición de la figura del hermano del medio en la familia desató los comentarios en las redes sociales.

Un artículo escrito por Adam Sternbergh sobre la desaparición de la figura del hermano del medio en la familia desató los comentarios en las redes sociales. Miles de personas comenzaron a contar su experiencia siendo el hermano ‘del medio’ y cómo los ha afectado en sus vidas.

“Me he considerado la eterna olvidada de mi casa”, comentó por Twitter Elena Martínez, la mediana de tres hermanos nacidos con apenas tres años de diferencia “A mi hermano mayor se le han exigido más responsabilidades y se le ha hecho más caso, iba siempre por delante de mí. La pequeña sigue siendo la graciosa y yo me he encontrado en un limbo”.

Sternbergh exhibe en su artículo la preocupación de que cada vez haya más familias pequeñas que decidan tener uno o dos hijos, desapareciendo la figura del hermano del medio “En los 70, cuatro niños (o más) era el modelo de familia más común. Entonces el 40% de las madres entre 40 y 44 habían tenido de cuatro para arriba. El 25% tenía tres, el 24% tenía dos y el 11%, uno. Esos números hoy básicamente se han dado la vuelta”.

Sternbergh cita un artículo de The New York Times que apunta que "en cierto nivel, el tercer hijo es un sustituto de tener suficiente riqueza para tener una vida muy cómoda".

Catherine Salmon, psicóloga de la Universidad de Redlands, en California, dice que no existe el síndrome del hijo del medio: “No lo creo en el sentido en que son adultos bien adaptados y exitosos. Algunos medianos se resienten por la falta de atención por parte de sus padres y eso puede crear lazos menos fuertes con ellos”.

Salmon dice que el hermano mediano “tienden a probar experiencias diferentes, amigos sólidos y parejas románticas, muy aptos para la negociación y con un buen sentido de la justicia”. Sobre si se está perdiendo esa figura, la psicóloga afirma: “La respuesta está realmente en sus aptitudes. Necesitaremos hacer más para fomentar sus aptitudes sociales en los ‘no medianos”.

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