¿Es necesario vacunar a los niños o no? Pediatras responden a Nueva Mujer

El pediatra Luis Araujo explicó a Nueva mujer que las vacunas son medidas de protección.

Son muchas las investigaciones científicas que se realizan en el mundo para crear vacunas y de esta manera disminuir o eliminar ciertas enfermedades y así proteger a la población. Sin embargo, en los últimos tiempos se han creado movimientos que rechazan el uso de las vacunas citando a través de las redes sociales efectos secundarios, generan miedos en nombre de “lo natural” frente a “lo químico” y citan errores que han existido como ejemplos para apoyarse.

Sobre este debate los especialistas opinan:

El pediatra Luis Araujo explicó a Nueva mujer que las vacunas son medidas de protección, son sustancias que se encargan de producir una respuesta de defensa en el organismo contra determinado germen, la cual dura en el tiempo y así defendernos si en algún momento tenemos contacto con este germen. “Es una locura pensar que las vacunas dañan, por el contrario son protectoras, permitirán al niño blindarse de padecer enfermedades porque su organismo estará preparado para luchar contra el germen que lo quiere invadir. No colocar vacunas es correr el riesgo de complicarse ante una enfermedad y poder llegar hasta la muerte”.

Por su parte La pediatra Ana Lucas Quintero (@dralucasquintero) precisa que “vacunar a tu hijo ayuda a proteger a los demás en tu comunidad, como el vecino que tiene cáncer y no puede recibir ciertas vacunas o el bebé recién nacido de su mejor amiga que es muy pequeño para tener todas las vacunas. Cuando todas las personas de una comunidad que se pueden vacunar lo hacen, ayudan a prevenir la propagación de enfermedades y se puede retrasar o detener el avance del brote de una enfermedad”.

Asegura Lucas Quintero que las vacunas son uno de los principales logros de salud pública del siglo pasado, porque han reducido o incluso eliminado muchas enfermedades. “Gracias a ellas, la mayoría de los padres e hijos no se han visto afectados por enfermedades como la poliomielitis, el sarampión o la tosferina. Es fácil pensar que estas son enfermedades del pasado, pero todavía existen. De hecho, cuando las tasas de vacunación son bajas en una comunidad, no es raro que se produzca un brote”.

Enfatizó en el hecho de que “a raíz de la marcada desinformación de algunas personas y de su poder en los diferentes medios de comunicación, se crean opiniones erradas en la sociedad, haciendo un daño irreparable e incluso que mucha gente muera, siendo los más afectados los niños que dependen de sus padres para acceder a la vacunación y protegerse contra algunas enfermedades”.

Sobre el tema la médico, especialista en lactancia y alimentación Delimar Tello aseguró a Nueva Mujer que las vacunas son un escudo de protección para los niños. “Definitivamente apoyo la parte médica, respaldo el uso de las vacunas porque permite resguardar a los niños de grandes epidemias”.

En sintonía con esta opinión, la pediatra Martha Suaza, destaca que las vacunas permiten evitar que los niños se enfermen. “Estas sustancias salvan millones de vidas en el mundo y son una manera eficaz, segura y económica de prevenir un gran número de enfermedades, algunas de ellas mortales”.

El pediatra José Ramón Colina explicó a Nueva Mujer la importancia de las vacunas en los niños y adultos, además de su importancia en el organismo.

“La vacunas son el escudo, el refuerzo que se le agrega al cuerpo humano para prevenir y protegernos de enfermedades como la difteria, sarampión, neumonía, rotavirus, rubeola, tétanos y polio. La importancia de la vacunación está en la erradicación de enfermedades que pueden causar la muerte”, apuntó Colina.

Muerte de famosa atleta francesa por su negativa de colocarse vacunas reaviva debate

Marine Eraville, una destacada nadadora francesa de apenas 16 años, murió a causa del sarampión y otras complicaciones que derivó la enfermedad. La joven perdió la batalla por su vida porque su organismo nunca contó con la vacuna que permite reforzar su sistema inmunológico. Su deceso genera en la actualidad un acalorado debate entre organizaciones “antivacunas” que insisten en negarse a colocarse las dosis.

Marine creció en franca competencia, representando a Francia en los Juegos Olímpicos para trasplantados, ganando medallas en natación en las ediciones de Sudáfrica, Argentina y España. Desde los 14 años recibía un tratamiento inmunosupresor para trasplantados de corazón, la cual era su condición.

En esta ocasión un brote de sarampión en el suroeste de Francia truncó el futuro de Marine y los de su familia. Actualmente, la tasa a la baja en vacunaciones ha alentado el avance de esta enfermedad que ya se creía controlada a nivel mundial.

Otro factor preocupante, según las autoridades sanitarias, es la negativa de muchos franceses de confiar en los efectos de la vacunación y consideran la medida como innecesaria para prevenir las enfermedades.

El caso de Marine tiene que ver con el hecho de haber nacido en el seno de un hogar donde no recibió vacunas debido a su condición médica.

Con la muerte de Marine el debate se volvió activo en las redes sociales. Twitter e Instagram, concentró los comentarios de los que están en contra, o a favor de las vacunas. Muchos no dudaron en atribuir la muerte de la joven a un movimiento “antivacunas” que está ganando terreno en Europa.

 

Con información de Mariana Tello/Deivis Rodríguez

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