4 recomendaciones para ayudar a tus hijos con los temores nocturnos

Los gritos que dan cuando empieza el episodio me hacen saltar de la cama de un brinco.

A la hora de dormir los niños pueden experimentar una serie de situaciones normales de la niñez, entre esos las pesadillas y los temores nocturnos. Se estima que los temores nocturnos se presentan en un 1-5% de niños en edad escolar. Es típico a los 3-4 años aunque a veces se reproducen a los 5-6 años o incluso más.

Explica la pediatra Lucia Galán que “los temores nocturnos son episodios de terror, de auténtico pavor que se producen en fase No-REM del sueño, generalmente en el primer tercio de la noche en el que, de pronto, puedes escuchar al niño gritar de forma súbita”.

Detalla la experta que probablemente estas son las situaciones más angustiosas y “violentas” de todas. “Cuando acudes a su habitación lo ves con los ojos abiertos (aunque está profundamente dormido), gritando, incluso se mostrará agresivo. Las manifestaciones son mucho más llamativas que las de las pesadillas. Quien lo ha vivido podría notar que el niño está como“poseído”. De hecho, al acercarte a él no es raro que te lleves un manotazo o una patada”.

Sobre este episodio el niño no recordará absolutamente nada de lo sucedido lo cual te parecerá imposible. Las pesadillas son breves, no suelen durar más de 10 minutos, aunque a los padres les parezca que ha sido media noche. Es muy difícil despertarles, de hecho, está desaconsejado.

En opinión de la experta hay más probabilidad de tenerlos en épocas de estrés, de malos hábitos de sueño, de enfermedad o junto con fiebre. “En mi caso, cuando alguno de mis hijos tiene fiebre, ya doy por hecho que me pasaré parte de la noche en un “ay” constante… Los gritos que dan cuando empieza el episodio me hacen saltar de la cama de un brinco. Además, aquí en esta casa hay para todos: mi hija con pesadillas y mi hijo cuando era pequeñito empezamos con los terrores nocturnos y ahora nos adentramos en el “maravilloso” mundo del sonambulismo.

La pediatra precisa 4 acciones que los padres pueden realizar a la hora de que sus hijos presenten temores nocturnos:

Acércate con suavidad, no intentes razonar con él, simplemente has de velar por su seguridad y porque no se haga daño.

No le despiertes, mantén la calma; ahora ya sabes lo que es.

En las guías recomiendan: no intervenir. No hacer nada. En ocasiones nuestra intervención puede empeorar las cosas.

Cuando haya terminado, acuéstale nuevamente, dale un beso de buenas noches y a dormir.

“Si se hacen muy largas en el tiempo o los episodios son muy violentos y llamativos, no dudes en comentarlo con el pediatra quien en casos puntuales quizá tenga que derivarlo o realizar un estudio del sueño para descartar fundamentalmente crisis epilépticas, aunque tranquilos, esto no es lo habitual ni mucho menos”, dijo la experta.

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