Placentophagia: ¿es realmente bueno comer la placenta tras dar a luz?

Celebridades como Kourtney Kardashian, Alicia Silverstone o Katherine Heigl han hecho público el consumo de su propia placenta.

Ya sea que esté encapsulada, mezclada en un batido o incluso tostada con vegetales, hay muchas maneras en que una mujer puede elegir consumir su placenta después del parto. Este órgano vital del embarazo ha ganado fama de ser un "súper alimento", y cada vez más madres están considerando esta práctica. Pero, ¿comer placenta es realmente beneficioso?

La placenta es un órgano que se forma en la pared del útero durante el embarazo y está conectado al feto por el cordón umbilical. Actúa como un sistema de transporte, suministra oxígeno y nutrientes desde la sangre de la madre al niño en desarrollo y también elimina los productos de desecho de la sangre del bebé.

El nombre formal de "comer placenta" es Placentophagia y celebridades como Kourtney Kardashian, Alicia Silverstone o Katherine Heigl han hecho público el consumo de su propia placenta.

En realidad, aún ha sido objeto de estudio para definir si es realmente beneficioso o n y por supuesto, la opinión es dividida. Los defensores citan su capacidad para aumentar la producción de leche, combatir la depresión posparto, reducir el dolor y aumentar la energía en las nuevas madres y se ha descubierto que posee una variedad de nutrientes, como fibra, proteína y potasio, además de hormonas como el estradiol y la testosterona.

Aunque una investigación realizada en 2015 por investigadores de la Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern en Chicago, concluyó que no hay pruebas suficientes para sugerir que comer placenta proporciona beneficios de salud para las madres primerizas.

Claro, la opinión personal de quienes la han consumido ha callado a la misma ciencia, alegando que no hay nada mejor que llevar a cabo esta práctica como algo natural.

 

 

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