El chupete calma al bebé y lo puede salvar de la muerte

Por el contrario, sus efectos pueden ser positivos porque calma al bebé y baja el riesgo de muerte súbita

Miles de madres temen a sus bebés recién nacidos se habitúen al uso del chupete o chupón, probablemente por todos los mitos que existen alrededor de esta práctica muy habitual, pero no es tan malo como se ha estigmatizado durante años.

“Llevar chupete durante los dos primeros años de vida no tiene efectos irreversibles en la dentición, calma al pequeño, le ayuda a conciliar el sueño y evita el riesgo de muerte súbita", explica Juan Carlos Pérez Varela, presidente la Sociedad de Ortodoncia (SEDO) a El País.

Su uso también influye en el estado de ánimo de los pequeños, y más importante aún como explica Valera, reduce los índices del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (por sus siglas SMSL)  que consiste en el fallecimiento repentino e inesperado de un bebé menor a un año de vida, que estaría aparentemente sano.

"El uso del chupete es menos perjudicial para el menor que el hecho de que se chupe el dedo ya que le puede ayudar a succionar mejor, como si fuera una especie de gimnasia”, agrega el experto.

Pérez Valera pone fin a una serie de mitos que rondaban sobre el hecho de un bebé se habituara al chupete desde recién nacido, aunque en su discurso establecer como margen de tiempo un máximo de dos años de edad. “Los problemas pueden llegar cuando el bebé utiliza el chupete más allá de los dos años. A partir de esta edad, con todos los dientes de leche fuera, el chupete ya habrá cumplido su función de aliviar al niño, entre otras”, incide Pérez Varela. 

Algunos factores de riesgo

Sin embargo, sí hay ciertos factores de riesgo con el uso del chupete; por ejemplo, la descolocación de los dientes. Los ortodoncistas explican que el uso discriminado puede llevar a tener los “dientes de conejo”, en lo que los dientes centrales inferiores se desvíen hacia adentro, mientras que los paralelos del maxilar superior se separan y desvían hacia adelante.

Los dientes caninos también podrían quedan chocando entre sí, evitando que los dientes superiores se unan con los inferiores, afectando la mordida; lo que conocemos con una maloclusión o como mordida abierta. Su uso descontrolado y prolongado también podría causar la mordida cruzada, que deriva de la pérdida del paralelismo de las líneas superiores e inferiores y de una leve malformación por el mal funcionamiento de los músculos faciales y la lengua. Retirar después de los dos años de edad puede afectar la colocación de los maxilares, deformar el paladar e incluso la mandíbula.

¡Ya lo sabes! Si tú bebé siente deseos de usar el chupete, déjalo, pero controla sus periodos de succión, y más  importante aún, no permitas que este se prolongue más allá de los dos años.

Te recomendamos en video: