Esta madre mostró cómo se ve el cuerpo 24 horas después de dar a luz

A través de un post en Instagram, Erica Andrews quiso mostrar con sinceridad la realidad que viven las mujeres luego de traer un bebé al mundo.

No, lo que muestran las películas no es cierto. Esas escenas en las que las actrices se ven como nuevas luego de horas de trabajo de parto, con cero complicaciones de tipo físico o emocional: así no es la maternidad real.

Aunque aún no he sido madre, he escuchado la experiencia de mujeres que sí lo han sido y todas han comentado lo mismo: el cuerpo después del parto es como una montaña rusa y las emociones son extremas.

A través de su cuenta de Instagram, Erica Andrews quiso eliminar todo tipo de conceptos errados o mal entendidos que existen en torno a los momentos posteriores al parto. Ella ya había sido madre anteriormente, pero esta vez, quiso retratarlo y compartirlo.

Como la sinceridad siempre se agradece, la publicación de esta madre estadounidense ha sido un éxito en las redes sociales. En la imagen, Erica aparece dando pecho a su bebé, con su vientre al descubierto y usando pañales de adulto, como ella misma señala:

Esta es la imagen que define el posparto, justo un día después de dar a luz. El bebé sujeto con una banda. Piel con piel. Pañales para adultos. Y un brillo rosado. Mi cuerpo se siente como si hubiera corrido una maratón y mi corazón no cabe en sí después del viaje de ayer.

El nacimiento nos abre como un terremoto abre la tierra, y todavía siento los dolores íntimos y delicados de esa apertura. Me siento en carne viva. Sensible. Diferente. Siento que estoy en la superficie del océano que se bambolea para delante y para atrás entre sentimientos de felicidad, gratitud, melancolía y dolor.

Según informa un artículo de The Huffington Post en español, la foto se hizo viral luego de que la marca de implementos para madres y bebés, Sakura Bloom, publicara la fotografía en su página de Facebook.

La imagen tiene miles de likes y comentarios que celebran la valentía de Erica, además de resaltar lo bellas y ciertas que son sus palabras. Como ella dice, las mujeres no deberíamos avergonzarnos por nuestro cuerpo, sino que valorar profundamente lo que es capaz de hacer: traer una vida al mundo.