Carola Urrejola saca la teta

El posnatal de Piñera cambia todos los días de camiseta, pero jamás muestra la teta.

En la brillante entrevista que Carola Urrejola le hizo ayer en el 13 a la Ministra del Trabajo, Evelyn Matthei, me di cuenta con algo de horror, que la ministra se enorgullece del proyecto de post natal de 6 meses por cientos de motivos (que la Concertación no lo hizo antes, que no afecta la productividad, que las cifras de empleo, etc, etc), menos por el que cuenta: la importancia de lactancia materna.

Con la reducción de tres meses del fuero materno (éste se iniciará desde el nacimiento del hijo, cuando en la actualidad comienza a partir del fin postnatal y se prolonga por un año), como bien hizo notar Carola Urrejola, la mujer deberá sacrificar una porción de sus beneficios legales, si por ejemplo quiere ausentarse un rato de la oficina para amamantar a su hijo.

Casi con displicencia, Matthei alegó que dar leche hasta los seis meses es suficiente (cuando todos los estudios médicos señalan que es lo mínimo). Carola dijo que hay muchísimas madres que quieren darle pecho a su bebé por más tiempo. ¿Hasta los dos años?, se sorprendió una cuasi asqueada Matthei. Hasta los diez meses, dijo Carola. ¿Hasta los dos años? repitió Matthei. Esa es una decisión personal, remató Carola.

Faltó preguntarle a la ministras cuántos meses le había dado ella leche a sus hijos, pero supongo que es una pregunta que sólo la TV española o argentina aceptaría transmitir en vivo.

Carola Urrejola que al fin se desmarca del perfil de periodista de la Católica, linda, matea y políticamente correcta que domina nuestra pantalla, improvisó una no menos atrevida pregunta que siguió descolocando a una cada vez más arrinconada Matthei: ¿Hay voluntad política de que el Estado se haga cargo del proceso de embarazo, parto, crianza de los hijos como sociedad conjunta y no cargárselo a las mujeres?

Para el gobierno la leche materna parece ser un río en el cual es bueno bañarse durante cierto período y sin afectar la billetera de los empresarios; las salas cunas públicas por suerte fueron un invento de Bachelet que ni siquiera hay que mencionar; y al final de la discusión podemos lavarnos las manos tranquilas porque ahora las “pobres temporeras” van a tener más apego con sus recién nacidos que con los ramos de uva.

Mientras en Inglaterra se discute extender el post natal de 9 meses a 12 meses, compartido con el padre (acá el papá no existe en la discusión) y se habla no sólo de la importancia del apego a la teta, sino al contacto entre padres e hijos durante los primeros 3 años de vida, desde la Moneda nos piden levantar la bandera de la sonrisa maternal pero sin abrir la boca.

Gracias a mi trabajo como freelance, le di leche a mi primogénito hasta los 11 meses, y sí entro en el rango de esas mujeres que mencionaba Carola en su entrevista. Lo hice porque me era natural, pero también porque fui estimulada por mi pediatra y por una fuerte campaña televisiva pro-leche materna que impulsaba el Gobierno americano. En Estados Unidos el post natal legal oficial no existe, pero no se necesitan leyes para que por ejemplo los empleadores le den una serie de beneficios a la madre trabajadora para que amamante, facilitándole desde cuartos privados donde sacarse la leche para mandárselas a sus bebés por correo especial a derecho a ausentarse.

¿Por qué Matthei en lugar de sentirse ofendida por las preguntas más que sensatas de Carola Urrejola no hace un llamado a todos los privados a impulsar y respetar el derecho a amamantar de sus empleadas?

El post natal no debería ser sólo una ley, sino una cultura. Y hasta ayer, nadie había sacado la teta, salvo Carola Urrejola.