5 consejos para evitar las pataletas infantiles

Porque la duchas frías no funcionan, la paciencia es la clave.

(cc) Flickr.com/Angel!

-¿Alguna vez han visto a un niño tirarse al suelo, patalear, llorar, jalarse el pelo, gritar e incluso escupirle a quien lo esté cuidando? Si es así, entonces significa que presenciaron una típica pataleta. Esas que ocurren, generalmente, en un lugar público y que dejan a los padres impotentes por no poder calmar al niño mientras la gente al rededor mira con cara de “qué malos padres” o “cómo dejan que llegue a ese punto” o “por qué no lo callan”.

Si alguna vez te pasó, mira estos consejos y si eres de los que se quedó mirando a los padres y cuestionándolos en tu interior, léelos para que entiendas por qué los lugares públicos son los preferidos de los niños y por qué esos papás se quedan mirando sin actuar. A continuación los consejos.

  • No hay que imponerles tareas o deberes a la hora de sueño y cansancio, porque son los momentos más irritables de los pequeños.
  • No hacer caso de las pataletas. Si el llanto y los gritos están molestando a la gente del lugar, entonces llévalos a un lugar bullicioso donde su berrinche no se pueda oír. Una de las cosas que les gusta a los niños es hacerse notar, por eso las pataletas, así, si te los llevas a un sitio en que el resto lo acalle, se va a calmar porque habrá alguien que estará gritando más fuerte que él.
  • Post pataleta negocia alguna solución para cuando quiera algo. Hay que explicarles que con los gritos y esa actitud, no va a lograr su objetivo.
  • Nuevamente en el lugar público: cuando le toque una ahí, cruza tus brazos y espera a que se le pase solo, sin ningún tipo de movimiento ni incentivo de parte tuya, hasta que se canse. Después de eso, y de varios episodios similares, se dará cuenta que con los gritos y los llantos no logra lo que busca, así entenderá la inutilidad del escándalo.
  • Mantén la calma en todo momento.