Cuando las mariposas pasan a ser murciélagos y otras "enfermedades del amor"

En un diálogo con Nueva Mujer, dos psicólogas explican cuando el amor es distorsionado y no se vive de una manera sana, lo que puede derivar a distintas patologías.

Si buscamos información sobre la palabra limerencia, nos encontramos con muchas definiciones siempre ligadas al amor, que la encasillan como un estado en el que el sujeto vive en permanente estado de enamoramiento.

Si bien la limerencia parece estar naturalizada en canciones donde los artistas gritan y los intérpretes declaran que no pueden vivir sin alguien, que su amor es todo lo que necesitan, o que sin esa persona la vida no tiene sentido, esta, sin llegar a la patología, puede causar varios problemas en quien la padece.

Camila Tissera,(M.N 6766) licenciada en Psicología en la Universidad Católica de la Plata especializada en Terapia Cognitiva desde un modelo integrativo, con diplomado en Terapia Sistémica y Psicooncología y coordinadora de Psicólogas Argentinas, Florencia Vega (M.N 6794), recibida en el mismo centro que Tissera y su actual compañera de trabajo, con especialización en Terapia Cognitiva y en Trastornos de Ansiedad, son dos psicólogas que en Nueva Mujer explican esos males de amores que pueden derivar en un sufrimiento insostenible y a veces, en tragedias.

"La limerencia está mucho en el orden de lo obsesivo, no llega a ser un trastorno psicológico sino que se asocia mucho al Trastorno Obsesivo Compulsivo, que es cuando una idea que es la obsesión es muy sobrevalorada por la otra persona y por otro lado está la compulsión, que es  la acción que tengo hacer para aliviar esa idea que está en mi cabeza", sostiene Vega.

"Cuando vos abrís el manual de psiquiatría la limerencia no está, no es una patología descrita por ningún manual, de hecho es un término usado en un libro llamado Amor y Limerencia: La experiencia de estar enamorado" […]. Lo que sí describe es como una idea obsesiva que está aplicada en este caso a una situación amorosa. El paciente cuando llega al consultorio remite esa necesidad constante de si la persona que tiene enfrente o al lado, si es un amor correspondido o no. Es un pensamiento intrusivo, una idea sobrevalorada, que constantemente aparece en la cabeza", expone Tissera.

Camila Tissera Camila Tissera,(M.N 6766) licenciada en Psicología en la Universidad Católica de la Plata especializada en Terapia Cognitiva desde un modelo integrativo, con diplomado en Terapia Sistémica y Psicooncología y coordinadora de Psicólogas Argentinas. - cortesía

Vega, aclara que cuando "te empieza a condicionar en tus acciones, en tus actividades cotidianas", ahí deriva en patología.

"Hay un término que se usa mucho cuando los pacientes son muy obsesivos que es la rumiación, que son pensamientos que van como un círculo, nunca llegan a ningún conclusión final  y siempre están dando vueltas", añade.

LA LIMERENCIA EN LAS REDES SOCIALES

Las dos psicólogas están de acuerdo en que en la era de las redes sociales, estas pueden afectar mucho a los pacientes con tendencias obsesivas o patologías amorosas.

"Es muy común el paciente que dice 'no sube fotos conmigo' o 'le escribo y me clava el visto' o 'se conectó y no me respondió", hay un control obsesivo sobre el otro, que aunque no esté descrita en ningún manual, sí hay algo patológico", explica Tissera.

DEPENDENCIA EMOCIONAL

La dependencia emocional se da cuando una persona hace de otra su razón de existencia, ya sea su pareja, su hijo o un amistad.

"La dependencia emocional es si esa persona no está preocupándose por mí, no me está preguntando, no está pensando en mí, me condiciona totalmente en mis actividades diarias", delinea Vega.

Florencia Vega Florencia Vega (M.N 6794), recibida en el mismo centro que Tissera y su actual compañera de trabajo, con especialización en Terapia Cognitiva y en Trastornos de Ansiedad. - cortesía

La psicóloga, devela que además de estar muy relacionada con la ansiedad, es muy común que "después de tener esa dependencia con la mamá, con el papá o con alguna persona cuidadora, se traslada a la pareja".

Estos pacientes, no suelen ser conscientes de su apego.

"Es poco probable que el paciente llegue diciendo que tiene dependencia afectiva, en consultorio uno lo puede ver un rasgo más dentro de un cuadro, quizás lo que se puede trabajar en estos casos es validar al paciente a que haga sin necesidad de un alguien que le acompañe", manifiesta Tissera.

EROTOMANÍA, CELOPATÍA O DONJUANISMO

Tissera, recuerda un caso de erotomanía cuando ella y Vega se recibieron, hicieron "una especie de residencia en un hospital".

La erotomanía, es una patología en la que un sujeto se obsesiona con una persona, que a veces no sabe de su existencia, y llega a creer que tienen una relación o que es correspondida.

"Nos había tocado una paciente que se refería a estar enamorada de un artista muy conocido y constantemente encontraba señales en sus canciones o en sus películas, y creía que él le estaba mandando señales. Vos sabés del nivel de desconexión con la realidad, porque el cantante no sabía de su existencia", cuenta Tissera.

El tratamiento psicofarmotológico juega un papel muy importante para este tratamiento, junto con una terapia cognitiva que lo sustente, señalan ambas.

"Lo más importante en un trastorno psicótico son los psicofármacos y en psicoterapia lo que se trabaja es que esa persona se pueda relacionar en el área laboral, de amistad, familiar, de un modo adaptado", define Vega.

La celopatía, son esos celos que siente la persona hasta llegar a distorsionar la realidad.

Uno de sus peligros, según Vega, es que estos van siendo "progresivos", hasta que pueden hacer ceder al individuo a la patología de su pareja, porque le explica el motivo de sus celos de una manera razonable y "luego, casi sin darse cuenta, termina en situaciones desorbitantes".

Vega, indica que "una persona con celopatía nunca le alcanza la justificación que la otra persona le puede dar".

Esto, podría ser equiparado con violencia de género( control de celulares, de la vestimenta, de acusaciones de infidelidad).

No obstante Vega menciona que  "la violencia de género llega a ser cuando una persona le echa la culpa constantemente a la pareja".

Los maltratadores que pueden presentar una conducta psicopática, no suelen tratarse, pero una persona celópata, que no tiene por qué presentar psicopatía, es más fácil que se ponga en manos de un especialista.

"El celoso, se hace común escuchar en el consultorio, pacientes que manifiestan sentir celos incontrolables. El celoso no la pasa bien.  Actualmente trabajo con una paciente que refiere sentir que el novio está mirando constantemente a otras. Ella intenta no decir, porque muchas veces sabe que generará una discusión, pero muchas veces no logra poner en palabras lo que sucede" , especifica Tissera.

La psicóloga remarca que la inseguridad está muy presente en esta patología.

Por otra parte, se encuentra el donjuanismo.

"El donjuanismo es cuando la persona busca constantemente su satisfacción en la conquista de lo inalcanzable", define Vega.

Vega, dice que está más relacionado con los hombres pero también lo padecen algunas mujeres.

El donjuanismo, está relacionado con la patología del narcisismo y "busca conquistar a personas inalcanzables", comenta la terapeuta.

"Le gusta el reto, le gusta el desafío y le gusta que después todo su contexto apoyen y halaguen ese comportamiento",remarca .

Estas personas, por lo general no suelen tener relaciones largas, debido a su interés por la conquista.

 

LA GENÉTICA CARGA Y EL CONTEXTO GATILLA

Respecto a si son males o patologías propiciadas, Tissera especifica que "hay un factor biológico pero un contexto que predispone".

"Más allá de nuestra predisposición, eso con lo que ya veníamos será el contexto el encargado de favorecer o no", asevera.

Ya lo dijo el cantante español Camilo Sesto "Vivir así es morir de amor", y aunque, haya un dicho que dicte que "de amor no se muere", el mal de amores y los trastornos relacionados es un infierno que solamente puede vivir el aquejado.

 

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